U-Boat Argentina

Este blog tiene como objetivo describir hechos históricos. Bajo ningún concepto se tratan temas políticos. La aparición de cualquier imagen o fotografía relacionada a regímenes totalitarios es puramente ilustrativa y relacionada a temas históricos tocados en el sitio.

Horst Carlos Fuldner

Foto del pasaporte de Fuldner, crédito de la
imagen Uki Goñi

Carlos Horst Alberto Fuldner
SS Haupsturmmfuhrer - Nació el 16/12/1910 en Buenos Aires, Argentina.
Fue un agente del Gobierno argentino y encargado de migraciones en la Dirección de Migraciones.
En el año 1922, su padre, Hugo Fuldner decidió retornar a Alemania, donde se asentaron en Kassel. Carlos Fuldner preservó  ambas nacionalidades. Se sabe que integró, durante la época de la República de Weimar, las filas de los Stahlhelm, una agrupación o milicia de derechas. En 1932 ingresó a las SS y al partido nazi.
En 1935, al presentársele cargos relacionados con fraudes económicos, intentó regresar a Argentina. Sin embargo, fue interceptado y entregado a la Gestapo en Bremerhaven. Aquello le valió la expulsión de las SS.
Aparece luego luchando en el frente ruso, integrando la famosa división Azul, compuesta de españoles falangistas, y en la cual se desempeñó como intérprete.
En el período 1944-1945, al parecer, fue aceptado nuevamente en la organización de Himmler, específicamente en el SD, asignado a España y Alemania. Luego de la guerra fue buscado si éxito por EE.UU.
Retornado a Argentina en el año 1947. Fue el principal organizador y ejecutor del dispositivo montado por la Casa Rosada tendiente a reclutar técnicos nazis en Europa. Prestó sus servicios a la División Informaciones de la Casa Rosada, la Dirección de Migraciones y la Secretaría de Aeronáutica. Entre otros, organizó las llegadas a Argentina de Eichmann, Mengele, Bohne, etc., quienes no eran técnicos, por supuesto.
Nuevamente en Argentina a comienzos de los `50 creó la firma CAPRI, contratista del Estado, la cual sirvió como bolsa de trabajo para nazis recién llegados, especialmente fugitivos con nombre falso. Murió en España en 1992.


Fuente de la información e imágenes Uki Goñi "La Auténtica Odessa"

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La Conexión Canaris - Patagonia

Wikipedia



Wilhelm Canaris nació en Aplerbeck (Westfalia), el 1 de enero de 1887. El apellido que utilizaba parece tener raíces griegas. Canaris gustaba convenientemente de mencionar al almirante griego Konstantinos Kanaris, también marino y héroe de la Guerra de independencia de Grecia, se supone que su familia era originaria de Italia. Los Canarisi, se mudaron a Alemania en el siglo XVII. En 1905, a la edad de 17 años, Canaris se enroló en la Marina Imperial Alemana, y al estallar la Primera Guerra Mundial se hallaba a bordo del SMS Dresden, como oficial de inteligencia. Poseía una figura relativamente baja, que no se asemejaba al ideal ario. A causa de ello se lo denominó «el pequeño Almirante», y él mismo solía compararse con Churchill refiriéndose a sí mismo como «el pequeño WC».
Hijo del industrial Carl Canaris y Auguste Popp; en 1919 se casó con Erika Waag y tuvo dos hijas, Eva y Brigitte.

Pese a que su familia era de tradición industrial, dentro de su educación Canaris tomó clases de español e inglés y a los 18 años, con la oposición de su padre, ingresó en la Marina Imperial Alemana. Sirvió como teniente a bordo del crucero gemelo del SMS Emden, el SMS Dresden, desde su misma botadura. Gestionó el traslado de alemanes desde el Puerto de Veracruz, en México, en plena guerra civil. Durante aquel episodio fue evacuado el mexicano, hijo de alemanes, Albretch Boheme (ver aparte).

A bordo del Dresden sirvió como teniente, oficial de informaciones y ayudante del comandante Fritz Lüdecke. Sus compañeros le apodan Kieka o 'mirón', debido a su don de observación y profundización de personas y ciertos asuntos. Después de la Batalla de Coronel, el 1 de noviembre de 1914
en las costas chilenas, donde la escuadra de von Spee venció a una formación británica, la flota se dirigió al Puerto de Valparaíso. Allí Canaris sirvió de intérprete a von Spee ante las autoridades chilenas. Luego, la flota alemana se dirigió a las Islas Malvinas, donde fue derrotada el 8 de diciembre de 1914 en la Batalla de las Malvinas. El Dresden fue el único buque germano sobreviviente, refugiándose durante meses en los canales australes de la Patagonia chilena, especialmente en el fiordo de Quintupeu. La tripulación se valió de los recursos naturales y su astucia para sobrevivir, logrando eludiendo a sus perseguidores ingleses. Más tarde, cuando pretendía ser abastecido en la islas Más Afuera, del Archipiélago Juan Fernández, en el mar territorial de Chile, la nave fue sorprendida por fuerzas enemigas. El buque fue hundido por la tripulación frente al puerto.

Canaris en Chile y Argentina

La tripulación del Dresden, Canaris entre ellos, fue internada en Chile, en la isla Quiriquina —frente al puerto de Talcahuano— Pese a que formalmente eran prisioneros, el relajamiento de las medidas de seguridad impuestas por la Armada de Chile permitió a varios de los oficiales alemanes viajar a Concepción en más de una oportunidad.

En agosto de 1915, Canaris se fugó de Chile junto a otros compañeros de armas. Provisto de un pasaporte chileno auténtico, que fue conseguido por agentes de la Embajada Alemana en Buenos Aires. El documento estaba a nombre de Reed Rosas, un modesto vendedor anglochileno. Canaris emprendió un viaje de 500 kilómetros hacia Osorno, en tren, llegando a esa ciudad el 6 de agosto. Poseía un excelente dominio del español. Lo recibió en Osorno el Cónsul alemán Carlos Wiederhold (Basti). Fue alojado en la mansión Von Geyso, desde donde lo enviaron al fundo Eggers, en Puyehue, a fin de preparar el cruce de la Cordillera de los Andes. El cruce lo habría hecho solo y a lomo de caballo. Actualmente, se ubica en esa zona el paso Cardenal Samoré, pero, en aquel momento, se trataba de una borrosa huella, ubicada a algo más de 1000 metros sobre el nivel del mar. Al otro lado, en una de los extremos del Lago Nahuel Huapi, Canaris fue esperado por otro integrante de la familia Eggers, quien lo condujo en bote hasta San Carlos de Bariloche, ubicándolo por algunos días en la estancia “San Ramón”, de dueños alemanes y administrada por el Barón Luis von Bulow. Allí fue recibido por el cónsul alemán Karl Wiederhold, quien le proporcionó ayuda. En aquellos años, la estancia era la edificación más importante de la zona y lo fue prácticamente hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando llegó a contar con la primera pista de aterrizaje de la zona de Bariloche. Allí conoció entre otros a Christian Lahusen, dueño de una próspera firma Germano – Argentina, cuyas estancias, 31 años más adelante, fueron relacionadas con el desembarco ilegal de submarinos alemanes en las costas patagónicas. Luego de permanecer algún tiempo en la estancia puso rumbo hacia el Atlántico, probablemente el Puerto de San Antonio. Luego llegó hasta  Buenos aires y consiguió embarcarse hacia Alemania en un carguero holandés, que lo llevó a Rotterdam, desde donde retornó fácilmente a Alemania.
El conocimiento logrado de las interminables costas, y la información sobre las comunidades germanas allí radicadas, podría haber sido un factor fundamental para crear una red de aprovisionamiento de U-boots durante el período 1942 – 1945... algo nunca debidamente esclarecido.
Se rumorea, aunque no se ha confirmado nunca, que durante la década de 1920 Canaris podría haber retornado a la Argentina. Su misión?, desconocida. Tal vez tuvo que ver con la reafirmación de vínculos y el establecimiento de nexos con la comunidad germana, en vistas de su ascendente rol como alto oficial de inteligencia.



Alcanzó el grado de capitán en 1931. Fue transferido por los servicios de inteligencia exterior alemana a las nacientes oficinas de Inteligencia de la Marina. Dadas sus evidentes dotes de actor y su conocimiento del idioma de Cervantes, fue enviado a la Embajada Alemana en Madrid, España, donde estuvo un año ejerciendo labores de contraespionaje y logística, para lo cual utilizaba como cobertura su falsa de identidad del «chileno Reed Rosas», agregando —cuando se lo preguntaban— que él venía de una pequeña ciudad del sur de Chile llamada Osorno. Finalizada la Primera Guerra Mundial, durante los tempestuosos años de la República de Weimar, Canaris asumió, para ser preciso en 1922, el mando del acorazado Schlesien y después del crucero Berlín, en 1923. Cumpliendo aquellas labores recibió bajo su mando, entre varios aspirantes, a quien sería su futuro antagonista, Reinhard Heydrich, para esa época era un tímido oficial destacado en deportes y con una excelente instrucción.

Existen evidencias para sostener que Canaris patrocinó el ingreso de Heydrich al mundo de espionaje, ya que el hogar de este último tenía como vecinos a los Canaris. En 1930, Heydrich fue expulsado a causa de un asunto personal ligado a problemas de faldas.
Ese mismo año, Canaris fue designado jefe de Estado Mayor del Comando del Mar del Norte.
En 1933 recibió con cierto beneplácito el advenimiento del nacionalsocialismo debido a su acentuado anticomunismo y su esperanza de una profunda revisión del Tratado de Versalles. En 1934 volvió al servicio activo y fue nombrado comandante de la fortaleza de Swinemünde, en el mar Báltico.

Crucero Dresde Foto: Wikipedia
El Abwehr



Una vez llegado Hitler al poder, dado su prestigio, experiencia en labores de espionaje, niveles de contacto y sobresalientes aptitudes, se le asignó la Jefatura del Abwehr. Esta oficina era la organización de inteligencia y contraespionaje de las Fuerzas Armadas. Asumió su cargo en enero de 1935, en reemplazo de su homólogo, el capitán Patzig. Tenía ya 47 años. Cumplió una carrera destacada al frente de la organización. hasta que las intrigas de la Gestapo lo hicieron caer en desgracia ante Hitler. Fue arrestado luego del frustrado atentado del 20 de julio de 1944, se decía que formó parte de la conspiración Valquiria. Fue muerto en el campo de Flensburg, el 8 de Abril de 1945.



En lo que respecta a la Argentina, durante la Segunda Guerra Mundial, el líder indiscutido de las redes del Abwehr fue el agregado naval de la embajada Dietrich Niebuhr. El líder ejecutivo de los espías fue el empresario hamburgués Hans Harnisch. Varios equipos de espionaje recolectaban información sobre movimientos de navíos enemigos, sobre espías aliados y, por supuesto, formaron la E-Dients sudamericana. También fueron utilizados elementos destacados de la comunidad alemana, así como de la embajada y otras empresas de ese mismo origen.











Fuente: "El Enigma del Almirante Canaris". Richard Bassett. Crítica, 2006.











Quién fué el piloto de la Luftwaffe Albrecht Boehme


Durante la Segunda Guerra Mundial, Boehme fue un simple teniente de la Luftwaffe, que parecería tener como historia personal sobresaliente el haber pertenecido a la misteriosa KG 200 ó Kampfgeschwader 200 (Escuadrón de Lucha 200). Aquella formación desempeñó misiones ultra secretas para la aviación alemana en los distintos frentes durante la guerra. En el pasado, algunos investigadores han ubicado a este piloto como comandante de un Condor Fw 200, pero, al parecer, se trata de un error ya que ninguno de los dos Gruppe operativos de la KG 200 voló este tipo de aparatos. Si Boehme perteneció al Gruppe I, tal como se ha manifestado, seguramente voló uno de los cuatro bombarderos He 115. Aquella cuadrilla tenía como misión principal volar tras las líneas enemigas para transportar espías (se lanzó un total de 260). El Gruppe II contaba con aviones de mayor porte, como el Ju 290 y el Ju 390, y cumplía misiones de reconocimiento de largo alcance y también de transporte de espías, entre otras. 


Una de las operaciones más arriesgadas de la KG 200 fue la operación Zeppelín , efectuada en Setiembre de 1944. Consistió en el vuelo de un Ar “232 Blitz”, el cual trasladaba a un equipo destinado a tomar tierra cerca de Smolensko. Después de aterrizar, debían descargar un grupo motocicletas que llevaría a los agentes secretos a Moscú. Su temeraria misión era la de asesinar a Stalin. Este intrépido plan se frustró cuando el avión se estrelló, luego de intentar aterrizar en una pista demasiado corta, siendo capturados en el acto los agentes.
Boehme nació en México y era hijo de alemanes emigrados. Al estallar la revolución y siguiente derrocamiento del presidente Huerta, él y su familia tuvieron que huir abandonando todo. El único barco que evacuó a los colonos alemanes, embarcándolos en Tampico, fue el Dresden; misma nave en la cual el enigmático Wilhem Canaris fue tripulante.



No hay indicios de que Albretch Boehme haya sido un criminal de guerra, pero, como veremos a continuación, fue un simpatizante de la causa Nazi, aún luego de la derrota total sufrida en 1945.
Ingresó legalmente a la Argentina a principios de los años 50. Vivió en Córdoba y en la localidad chubutense de Lago Puelo, cercana a El Bolsón. Se radicó definitivamente en Cervantes, a 15 kilómetros de la ciudad de General Roca. Se sabe que se dedicó a la producción frutícola, fue fundador de la Cámara de Productores de Cervantes y presidente de la desaparecida Corpofrut, una cooperativa de productores frutícolas.
De acuerdo a una investigación realizada por el diario Río Negro, Boehme nunca dio la imagen de estar consustanciado en extremo con la ideología nazi. Según el periódico sureño, “era un hombre de orden, de maneras parcas pero amable, siempre lo movió una significativa predisposición a trabajar por el mejoramiento de la región.
Pero debajo de esa fachada se escondía una doble vida; a poco de llegar al país tejió una amplia trama de relaciones con el poder militar argentino, especialmente con oficiales de alto rango del Ejército. Uno de los principales interlocutores de Boehme fue el comandante del V Cuerpo de Ejército, con jurisdicción en la Patagonia, el general Enrique Guglialmini. Boehme incluso habría participado, por invitación del Ejército, en ejercicios de la VI Brigada de Infantería de Montaña con asiento en la provincia de Neuquén.

¿De teniente desconocido a Alto rango en Odessa?
Si bien Boehme fue un personaje relativamente poco importante durante la guerra, es llamativa la notoriedad de los nazis con los cuales se habría mantenido en contacto en los años de posguerra. Ya sean estos fugitivos o solo ex militares. Por ejemplo es sabido, y ha sido publicado por varios investigadores, que en la chara de Cervantes se alojó a Joseph Mengele, uno de los criminales nazis más buscados y nunca capturado. De acuerdo al diario Río Negro, Mengele vivió durante seis meses en la chacra. Relatos hechos al periódico rionegrino, aseguran haber visto a Mengele en General Roca en compañía de Boehme.
–Era un hombre callado, siempre de traje impecable, al que Boehme presentaba como “un amigo”. “Hablaba el castellano con alguna dificultad y entraba y salía de los negocios siempre en compañía de Boehme”, afirmó a Río Negro un vecino de Roca, acotando que “un día le pregunté quién era su amigo y la respuesta fue amable pero firme: Es Mengele".
Otro vecino de General Roca relató que recordaba haber reconocido a Mengele en la chacra de Boehme en Cervantes. “Fue hace muchos años –contó el testigo–, concretamente en el año ‘60. Por entonces me dedicaba al negocio de chatarra y fui hasta la bodega de Boehme a buscar fierros y ahí me encontré con Mengele, al que veía de tanto en tanto en fotos porque lo andaban buscando”.

Foto: www.pagina12.com.ar
Lo más llamativo y también lo de mayor valor histórico resulta la correspondencia y papeles de Boehme recuperados luego de su muerte.
Entre las amistades listadas en las agendas de Boehme constan, además de diversas direcciones de Mengele, miembros de la comunidad alemana en la Argentina, criminales de guerra y miembros del Tercer Reich buscados por la Justicia, y militares y funcionarios de la Alemania nazi investigados o juzgados por los Aliados tras la guerra y dejados en libertad. Boehme mantuvo una abultada correspondencia con ellos.
Entre las cartas enviadas a Boehme desde Alemania, ya avanzada la década de los ‘60, están las del ex canciller alemán y embajador en Austria y Turquía durante el régimen nazi, Franz von Papen, y por el mariscal de campo Erich von Manstein. Von Papen fue juzgado por los tribunales de Nüremberg, pero no recibió condena. Von Manstein, fue detenido por los Aliados luego de la capitulación alemana, aunque tampoco recibió condena. Basti añade a Von Seydlitz, oficial de alto rango de la Werhmatch que fuera capturado es Stalingrado junto al 6º Ejército de Paulus. Otro de los interlocutores de Boehme habría sido el ingeniero alemán Kurt Tank, quien ingresó a Argentina con documentación falsa a fines de 1947, durante el primer gobierno de Juan Perón.
Sobre de Seydlitz a Boehme (Burnside)

También hay registros de contactos del Reinhardt Kops, aparentemente encargado de recaudar fondos para nazis fugitivos y con el famoso piloto de Stukas hans Ulrich Rudel quién vivió en Argentina y fue un confeso nazi aún luego de la guerra.
Muchos interrogantes se han planteado en torno a este desconocido piloto de la Luftwaffe que parece haber tomado notoriedad en la comunidad Nazi refugiada en Argnetina; notoriedad que no tuvo durante la guerra. Se desconoce el motivo de su repentina importancia para los ex miembros encumbrados del Tercer Reich, tal vez con el paso del tiempo se siga revelando información que ayude a cerrar su historia.


Referencias, algunas fuentes:

· Revista World War II Magazine Andrew J. Swanger KG 200 History

· El escape de Hitler Burnside

· Bariloche Nazi Basti

· Diario Página 12

· Diario Río Negro

· Gilman J.D. & Clive J. (1978). KG 200. London: Pan Books


Nota Importante: Para conocer las verdaderas historias oculta de los nazis en argentina click aquí.