U-Boat Argentina

Este es un Blog que tiene como objetivo describir hechos históricos. Bajo ningún concepto se tratan temas políticos. Algunos contenidos son generados por su autor, otros, debidamente referenciados, son opiniones de terceras personas. La aparición de cualquier imagen o fotografía relacionada a dictaduras o temas sensibles es puramente figurativa y relacionada a temas históricos tocados en el sitio.

Refugiados en puertos argentinos

Para agosto de 1941, luego de dos años de intensa batalla en el mar, varios buques mercantes de banderas beligerantes se hallaban refugiados en puertos argentinos. Por decreto del Poder Ejecutivo se los eximió del pago de derechos por el uso de embarcadero y otras instalaciones portuarias. 

Tres de estos buques, los pertenecientes a la Alemania nazi, fueron adquiridos por el Gobierno argentino en la suma de $ 1.400.000 Dólares. Dichas naves, a pesar de haber enarbolado el pabellón nacional, para el año mencionado seguían amarrados en Puerto Nuevo. Los tres pertenecían al Norddeutschcer Lloyd de Bremen. Ellos eran: 

El “San Martín”, ex “Lahn”, de 8.500 toneladas, construido en 1927 por los astilleros Teckenburg (Wesermünde), provisto de máquina de tres cilindros y 1.000 caballos más una turbina de baja presión. 

El “Belgrano”, ex “Nienburg”, de 4.230 toneladas, construido en 1922 por los astilleros Vulkan (Stettin), con dos turbinas de 773 caballos.

El “Santa Fe”, ex “Anatolia”, de 2.450 toneladas, construido en 1923 por los astilleros de Weser, con máquinas de triple expansión de 228 caballos.

Pero antes de que los buques de Hitler sean adquiridos por la recién creada Flota Mercante del Estado, cosa que finalmente sucedió en 1942, el  “Lahn”, el "Anatolia" y el "Nienburg" pasaron primero por las manos del "Lloyd Argentino SRL", una empresa del polifacético nazi Thilo Martens.
Martens compró los tres buques y los revendió al Estado argentino, en una operación de pasamanos que seguramente le representó importantes dividendos.



Buques dinamarqueses:

Las tres motonaves “Reefer” dinamarquesas refugiadas en Buenos Aires y Bahía Blanca, eran de mediano porte, pero dotadas de instalaciones frigoríficas en todas sus bodegas. Las tres pertenecían a la firma Lauritzen, de Copenaghe, y poseían las siguientes características: “American Reefer”, de 2.330 toneladas, construido en 1936 por los astilleros de Nakskov; motor Burmeister de 675 caballos y se hallaba amarrado en Puerto Nuevo, Buenos Aires. “Indian Reefer”, 2.815 toneladas, construido en 1939 por los astilleros Helsingörs; dos motores Helsingörs de 811 caballos sobre dos ejes, también amarrada en Puerto Nuevo. “Brazilian Reefer”, de 1.831 toneladas, astilleros Nakskov, 1936, motor Burmeister de 405 caballos. Esta última nave estaba amarrada en Bahía Blanca, junto a otra motonave dinamarquesa no frigorífica de nombre “Bretagne”, de 3.285 toneladas perteneciente a otro armador, Ganger Rolf, y contruida en 1937 por Akers, de Oslo, dotada de motores de 608 caballos.



















Buques franceses:

En las amarras de Puerto Nuevo se hallaban refugiados cuatro vapores galos. Tres de ellos eran “paquetes postales” de buen tamaño, con instalaciones de pasajeros y alguna capacidad frigorífica. Ellos eran: 

“Campana”, de 10.816 toneladas, construido en 1919 por Swan Hunter (Newcastle) , para la Societé General de Transports Maritime de Marsella, con seis turbinas de vapor Parsons.

“Aurigny”, de 9.586 toneladas, construido en 1918 por las Forges et Chantiers de la Mediterranee (La Sayne) para los Chargeurs Réunis (del Havre) , con dos máquinas triple expansión de 676 caballos; combustión a petróleo.

“Formose”, de 6.136 toneladas, construido en 1921 por el mismo astillero y para la misma empresa. Dos máquinas de triple expansión con 676 caballos; combustión a petróleo.

“Katiola”, de 3.890 toneladas, construido en 1935, mismo astillero y empresa, y dotado de dos turbinas a vapor.















Buques italianos:

Los buques italianos refugiados en Buenos Aires eran en total dieciséis. Eran naves de cuatro a seis mil toneladas en promedio con excepción de dos de mayor porte, de los que uno, “Princesa María”, era paquete postal. Cinco estaban amarrados en Puerto Nuevo y Riachuelo (“Princesa María”, “Gianfranco”, “Capo Rosa”, “Cervino”, “Monte Santo”); tres en Bahía Blanca (“Amabilitas”, Inés Corrado”y “Vittorio Veneto”); cuatro en Necochea (“Voluntas”, “Pelorum”, Fortunstella”y “Maristella”); tres en San Nicolás (“Dante”, “Tesco” y “Valdarno”), y uno en San Lorenzo (“Castelbianco”).

La mayoría de estas naves eran cargueros de cierta edad y reducida velocidad, construidos en Gran Bretaña. Todos pertenecían a armadores de Génova, excepto el “Pelorun” que pertenecía a un armador de Palermo.

“Princesa María”: 8.918 toneladas, constructor Franco Tozi de Taranto en 1923 para la Italia Sociedad Anónima de Navegación. Cuatro turbinas en dos ejes; combustión a petróleo.

“Gianfranco”: Ex “Ouderkerk”, 8.191 toneladas, construido en 1915 por Bremer-Vulkan (Bremen). Pertenece a la Compañía Italiana de Transportes Marítimos. Máquinas de triple expansión de 819 caballos. 

“Capo Rosa”: Ex “African Explorer”, de 4.700 toneladas. Construido en 1919 por Lithgows (Glasgow). Compañía Genovesa de Navegación a Vapor. Máquinas de triple expansión de 517 caballos; combustión a petróleo.

“Cervino”: Ex “Tatra”, de 4.363 toneladas. Construido en 1913 por Priestman (Sunderland). Pertenece a la Azanchi. Máquinas de triple expansión de 353 caballos.

“Monte Santo”: De 5.850 toneladas, construido en 1920 por Northumberland (Newcastle). Pertenece a la Garibaldi. Máquinas de triple expansión de 572 caballos.

“Amabilitas”: Ex “Ansaldo Savoia Segundo”, construido por Cantieri Officiali de Cornigliano para Societa Anon. Industria Armamento. Máquinas de triple expansión de 337 caballos.

“Inés Corrado”: Ex “River Tigris”, ex “Vellavia” y ex “War”. 5.160 toneladas, construido en 1918 por Armtrong W. (Newcastle). Pertenecía a la Societá Corrado. Máquinas de triple expansión de 517 caballos.

“Vittorio Veneto”: Ex “War Joy”, de 4.600 toneladas. Construido en 1918 por Canadian Vickers (Montreal), pertenece a la Camogliese. Máquinas de triple expansión de 474 caballos.

“Voluntas”: Ex “City of Batavia” y ex “Ganelon”, de 5.600 toneladas. Construido en 1907 por Swan Hanter (Newcastle), de la Societa Anon. Industria Armamento. Máquinas de triple expansión de 556 caballos.

“Pelorum”: Ex “Queen Eleanor” y ex “Sierra Blanca”, de 5.314 toneladas. Construido por Bartam & Sons (Sunderland). Pertenece a la Transmediterránea. Máquinas de triple expansión de 517 caballos.

“Fortunstella”: Ex “Eboe”, de 4.864 toneladas. Construido en 1915 por Palmers & Co. Pertenece a Fratelzutto. Máquinas de triple expansión de 566 caballos.

“Maristella”: Ex “Ebani”, de 4.872 toneladas. Construido por Palmers & Co y pertenecía al armador Rizutto. Máquinas de triple expansión de 566 caballos.

“Dante”: Ex “Cambrien Princess”, de 4.901 toneladas. . Construido por Bartam & Sons (Sunderland) en 1914. Pertenecía a Corrado. Máquinas de triple expansión de 401 caballos.

“Teseo”: 4.970 toneladas, construido en 1920 por Cantieri Riuniti (Palermo). Pertence a Societá Ligure de Armamento. Máquinas de triple expansión de 337 caballos y combustión a petróleo.

“Valdarno”: Ex “Attivita” y ex “War Column”, de 5.700 toneladas. Construido en 1919 por Coughland & Sons (Vancouver). Pertenecía a Corrado. Máquinas de triple expansión de 480 caballos.

“Castelbianco”: Ex “Pearlston”, de 4900 toneladas. Construido en 1920 por Lithgows (Glasgow). Pertenecía a la Sitman Sociedad Italiana Trasportes Marítimos. . Máquinas de triple expansión de 440 caballos.


















En momentos en que los estados bálticos comenzaban a aliarse con la Alemania nazi, un par de barcos se iban a sumar a los refugiados de Buenos Aires. Ellos eran: el estonio “Kajak” y los finlandeses “Yildum” y “Aurora”.

















Fuente: La Prensa, jueves 14 de agosto de 1941.

Crucero auxiliar HMS Alcántara en el puerto de Buenos Aires

Esta fantástica fotografía del HMS “Alcántara”, un crucero auxiliar de la Marina de Guerra Real, fue publicada por el diario La Prensa al momento de atracar en el puerto de Buenos Aires, el 1 de agosto de 1941. Al mando del capitán J.G Ingham, la nave, que desplazaba más de 22.000 toneladas, estaba artillada con ocho cañones de 6 pulgadas y dos de 3. 

Al reparar en el detalle del artículo que acompaña la imagen, es imposible no realizar algunas reflexiones. Imaginemos por un momento que en lugar de ser una nave de guerra británica hubiera sido un corsario de superficie alemán el que atracó en Buenos Aires, siendo además provisto adecuadamente por la “Comisión de donación de carnes argentinas al Ejército británico”. Imaginemos sólo por un instante las voces que se hubieran alzado repudiando aquel hecho si se hubiera tratado del “Thor” o del “Pinguin”, que no navegaban muy lejos de allí en esos momentos. 

La neutralidad argentina siempre fue indudablemente funcional al Eje, algo que no amerita discusión alguna, pero lejos estaba el país de ser casi una satélite del nazismo. Menos aún en los años democráticos de 1939 a 1943. 

El “Thor” fue uno de los corsarios de superficie más exitosos que los alemanes utilizaron en las aguas sudamericanas. Sobre las hazañas del capitán Kähler he hablado bastante en mi libro “Sumergibles alemanes en Argentina y Sudamérica”, donde también menciono las campañas de corsarios de superficie en aguas del Atlántico Sur. Un año antes de ser tomada la fotografía que hoy comparto, el corsario germano “Thor”, que estaba asolando las rutas aliadas del sur de Brasil, y el “Alcántara, siempre al mando de Ingham, se encontraron frente a frente en el océano desolado, unas 300 millas mar adentro de las costas donde limitan Uruguay y Brasil. Aquello sucedió el 28 de julio de 1940. 

El corsario alemán trató en vano de escapar durante más de dos horas. Sin embargo, como el buque británico era más rápido, su comandante llegó a la conclusión de que su única oportunidad era virar y presentar batalla, dejando el sol a sus espaldas y esperando que sus artilleros acertaran antes que los enemigos. Así, cerca del mediodía, el “Thor” redujo su velocidad, giró a estribor y abrió fuego, haciendo impacto con la tercera salva sobre el crucero enemigo. Luego de acertar, e infligir graves daños a su adversario, Kähler prefirió preservar su navío. Echó una cortina de humo y se dio a la fuga. El buque inglés debió dirigirse a Río de Janeiro para reparar sus averías.