U-Boat Argentina

Este blog tiene como objetivo describir hechos históricos. Bajo ningún concepto se tratan temas políticos. La aparición de cualquier imagen o fotografía relacionada a regímenes totalitarios es puramente ilustrativa y relacionada a temas históricos tocados en el sitio.

Un vuelo épico sobre Berlín en llamas

¿Cuál fue el vuelo más épico de la historia? Seguramente cada uno tendrá su candidato. Yo tengo el mío, por supuesto. 

¡Reitsch medía un metro y medio y
pesaba poco más de 45 kilogramos!
El vuelo de Hanna Reitsch y el general de la Luftwaffe Ritter von Greim sobre el cerco ruso que rodeaba la capital del Reich, en abril de 1945, fue un acto de increíble destreza, arrojo y valentía. Partieron desde el aeródromo de Gatow en una avioneta Fieseler "Storch", tan endeble que su fuselaje era de lona. Sobrevolaron el lago Wansee y la zona del Grunewald al ras de las copas de los árboles; allí fue cuando estalló la tormenta sobre ellos. Antiaéreos, disparos de fusil, ametralladoras y hasta tanques con sus armas livianas eran usados para intentar derribarlos. Estaban sobrevolando las líneas soviéticas que cercaban la ciudad. Una granada estalló debajo de la cabina y destrozó un pie a von Greim. La valiente piloto de pruebas tomó el comando de la avioneta y zigzagueando entre las explosiones, contra todo pronóstico y volando entre los escombros y el humo de los incendios logró depositar la agujereada avioneta junto a la puerta de Brandenburgo. Un atónito Hans Baur fue testigo, de casualidad estaba allí cuando Reitsch cortó los gases y casi sin combustible en los tanques aterrizó sana y salva. Greim estaba desmayado por la pérdida de sangre. 

Hay miles de mitos en torno a ese legendario vuelo. No sea ingenuo, no deje convencerse por teorías sinsentido. Señor lector ¿Usted cree que Hitler salió de Berlín en una avioneta con fuselaje de lona? Además al Führer le sobraban pilotos en el búnker. En mi libro “Mito y realidad sobre la muerte de Hitler” (año 2013) hay mucho información sobre estas especulaciones. 

Mucho mejor sería invertir el tiempo en leer el fantástico libro de memorias de la capitana Hanna Reitsch. Piloto de planeadores y todo tipo de máquinas; incluso comandó una V-1 tripulada y uno de los primeros prototipos de helicóptero. 

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Cuando tenía poco más de 20 años visitó la Argentina junto a una expedición de expertos en el vuelo sin motor. Hay crónicas de época sobre su visita. También visitó Brasil, dónde debió realizar un aterrizaje de emergencia en un campo de fútbol. Las anécdotas de su libro “Volar fue mi vida” son increíbles.

Años 30. Portada de El Gráfico con Hanna en su Grumau Baby. Argentina

Esvásticas por el mundo

Es común que hoy en día asociemos la cruz esvástica con los nazis. Sin embargo, es necesario señalar que se trata de un símbolo que antes de la aparición de Hitler fue utilizado por diferentes culturas y marcas comerciales. 

Gentileza Darío Fernández 
Uno de los casos más sonados, y que con mayor asiduidad es reportado a este blog, es el de los bidones de “Energina”, un combustible de la Shell. Es común hallar viejos tambores oxidados con la esvástica gravada en relieve. Y también es muy común asociar esos bidones de combustible a la aparición furtiva de submarinos alemanes en las costas sudamericanas. Pues no tienen nada que ver con alemanes o nazis. Acá un artículo de un blog amigo.

Caminando las calles de Lanús encontramos una vieja dobladora de caños en un taller de caños de escape. La antigua máquina lleva una chapa de bronce que reza ASEA: Allmänna Svenska Elektriska Aktiebolaget (Compañía Eléctrica General Sueca). Entre fines del Siglo XIX y 1933, esta importante empresa sueca adoptó la esvástica como su logo comercial. No es casualidad que en ese año los directivos lo hayan eliminado, ya que en enero Hitler llegó a la Cancillería del Reich. Es evidente que intentaron despegarse de cualquier asociación con los nazis. Algo que hasta hoy en día se sigue confundiendo. Estos suecos sabían hacer máquinas, ya que en 2019 todavía sigue funcionando. 

ASEA; placa en un taller de Lanús, provincia de Bs. As.
Además de Shell y ASEA hay más casos, anteriores a los nazis, de empresas que utilizaron comercialmente la esvástica; hubo importantes gaseosas e incluso otras naciones que adoptaron este símbolo como distintivos de algunas de sus fuerzas armadas, sin que esto tengo connotaciones relacionadas a los nazis.

Gentileza Darío Fernández


El espía Juan Domingo Perón

Reconforta saber que hay historiadores que siguen trabajando con una metodología responsable y la convicción de que la mejor historia es siempre la verdadera. Ajustarse a documentos provenientes de lejanas causas judiciales es siempre un desafío, pero termina dando frutos como este libro excelente que hoy les vengo a recomendar. Mucho más fácil es dar rienda suelta a la imaginación y escribir libros de "pseudo historia" presentados como grandes investigaciones. Algo que parece estar hoy bastante de moda. 

Adrian Pignatelli escribió “El Espía”, trayéndonos a la superficie tondo el entramado de una faceta poco conocida de la historia de Perón: sus días de espía en Chile, donde estuvo destacado como agregado militar en la embajada de Santiago. 

Narrado correctamente y con un orden cronológico impecable, “El Espía” es un libro que debe ser leído comprendiendo como se movían los agregados militares de todas las naciones del mundo en aquella época. Lo que inició Perón y terminó Lonardi no era extraño en los años treinta o cuarenta. Lo que no era tan común era el escándalo diplomático que se desencadenó luego de que saliera a la luz la compra ilegal de documentos del Ejército de Chile. 

No debemos perder de vista que esta historia que nos trae Pignatelli fue la raíz del amargo encono de los Lonardi para con Perón. 

No dejen de leer este libro, no solo por su ameno relato, sino también para conocer cómo trabajan los verdaderos historiadores.