U-Boat Argentina

Este es un Blog que tiene como objetivo describir hechos históricos. Bajo ningún concepto se tratan temas políticos. Algunos contenidos son generados por su autor, otros, debidamente referenciados, son opiniones de terceras personas. La aparición de cualquier imagen o fotografía relacionada a dictaduras o temas sensibles es puramente figurativa y relacionada a temas históricos tocados en el sitio.

Un verdadero "refugio" de espías nazis en Argentina

A medida que las fronteras del III Reich se expandían en Europa, los tentáculos de las redes de espionaje nazi crecían considerablemente en Sudamérica. Especialmente en Argentina, desde el ingreso de Brasil en la Guerra en 1942, los alemanes invirtieron enormes sumas de dinero para perfeccionar un sistema clandestino de radiotelegrafía que les permitiera enviar hacia el Reich sus preciados informes secretos…

Este año publiqué “Nazis en las Sombras” de Ed. Nowtilus, casi 400 páginas dedicadas al complejo entramado de espías nazis en Argentina. Pero las investigaciones no se detienen. Hace poco tuve el privilegio de poder visitar “La Elvira”, una de las estaciones de radiotelegrafía más importantes que tuvieron los alemanes en el país. 

En el mes de enero saldrá a la venta la revista N°9 de WW2GP Magazine, una publicación española especializada en la Segunda Guerra Mundial. En ella se publicarán fotografías y una detallada crónica de mi viaje a la chacra. Una primera parte de una larga crónica que se completará en marzo en la revista N°10. 



A los amantes de esta historia y especialmente a aquellos que han leído “Nazis en las Sombras”, les recomiendo que no se pierdan las nuevas revelaciones y las magníficas fotografías; casi un viaje en el túnel del tiempo hacia 1943. 

Este es un verdadero sitio nazi en Argentina, estrictamente documentado. No se trata de un sitio dudoso e incomprobable, como el supuesto “refugio nazi” de Misiones, que hace poco levantó tanto revuelo en la prensa escrita sin demasiados fundamentos…

Breve video del sótano de la estancia, lugar donde se montaron los equipo de radiotelegrafía:
video


Primera parte de la investigación completa en revista WW2GP Magazine


La fuga de los oficiales del Graf Spee


Los invito a leer un extenso artículo que he publicado en la revista española WW2 GP Magazine.
Una larga recopilación con imágenes de la fuga de los treinta oficiales del Spee internados en Argentina y su desempeño posterior en la guerra mundial.
información: info@ww2globalproject.com





















Otro "enigma" nazi develado

En la versión definitiva de mi libro "Nazis en las sombras" quedó excluido un apartado que describía el material técnico secuestrado a uno de los espías del Tercer Reich detenido en 1944 por la Policía Argentina. Waldemar Boettger, germano de 34 años de edad, técnico electricista y especialista en radiotelegrafía, había descendido en la oscuridad de la noche del velero espía “Santa Bárbara” en las cercanías de la hoy muy poblada Punta Mogotes…
Pero eso es otra historia. El asunto es que cuando Coordinación Federal detuvo al técnico alemán, hecho que se relata con sumo detalle en el libro, también secuestró: “los elementos técnicos que, al parecer, en su mayoría, desembarcó aquella noche en Mar del Plata. Parte de la lista textualmente citada en el Segundo Sumario de Espionaje Alemán, Causa 793/45, foja 425, Cuerpo 2, APJN, es la siguientes: Un transmisor portátil con rectificador, un transmisor portátil con rectificados y dos chicotes de prueba, cuatro transmisores portátiles chicos con manipulador, un receptor portátil onda corta con oscilador telegráfico, cuatro cajas con repuestos y tornillos varios, veinticinco válvulas de diversos tamaños, un elevador de tensión, un condensador eléctrico 500 M.F., un rectificador de alta tensión marca National, un rectificador común, dos relays, cordones de prolongación, dos auto transformadores 220-110, un motor marca Marelli elevador de tensión, un instrumento Tripedi, un plug, dos pares de teléfonos, una válvula 80, una válvula 6F6, cinta “teleescriptora”, un tander de bobina National, manipuladores varios, una imperancia, vibradores, dos voltímetros, amperímetros Triplet, un teléfono marca “Cannon Ball”, aisladores de vidrio, crips, aisladores tipo “huevo”, un ondímetro “Bed-Homburg”, cuatro libros de radio, dos pares de teléfonos (uno Telefunken y el otro DEHA 41) y una máquina de cifrar marca “The Crordon” tipo MB motor Nº 54.939.

Sobre este apartado, que reitero finalmente quedó fuera de la edición final del libro, se me planteó una gran duda. Estaba claro que la máquina “de cifrar The Crordon” tipo MB motor Nº 54.939”. No se trataba de la clásica Enigma de la cual la policía secuestraría algunas. ¿Qué era eso? En junio de 2014 consulté con el coleccionista especializado José Ahumada y luego de casi seis meses de la salida del libro hemos hallado la respuesta. O mejor dicho José la ha hallado:


Lo que supongo que encontraron a Boettger no es una máquina de cifrado sino un perforadora para Transmitir  Morse de forma automática. Una vez cifrado con Enigma el mensaje con ella no era necesario ser un buen telegrafista en la fase de transmisión y  permite enviar a mayor velocidad y con más precisión. La de la foto (ver más abajo) se usó en los años 40. Teclado perforador de cinta Morse de alfabeto de una máquina de escribir a perforadora Morse. Tiene teclado estándar que perfora la cinta de papel. El Mecanismo de la cinta y el punzón están impulsados por un motor eléctrico de aproximadamente 470 mm. de ancho, 290 mm de profundidad, 295mm de alto. Luego, otra máquina Lectora de la cinta es conectada al Transmisor. En la etiqueta en la parte frontal inferior izquierda se lee las patentes. 191093 MODELO No 9 / W SERIAL  5875 .Etiqueta en el motor se lee .REF No 27 P.O. No V240 ~ A4 H.P. 40 R.P.M. 1400 THE CROYDON ENG. CO. LTD. CROYDON, ENGLAND. En realidad creo que en lugar de escribir en el informe “The Crordon” debía decir “The Croydon





Nazis en Villa Ballester y el norte del Gran Buenos Aires

“El inspector Luciano Goldaraz siguió al menos durante las últimas dos semanas de marzo a Fandrich, con la esperanza de que en algún momento Becker se presentara en su librería de San Martín 388 o en su casa de Villa Ballester, calle Entre Ríos 456”

El párrafo precedente es un breve fragmente de “Nazis en las sombras”. Durante la investigación que dio como fruto ese libro, quedó en evidencia que muchos nazis importantes vivieron en aquellos años en las inmediaciones de la zona norte-noroeste del Gran Buenos Aires. Karl Fandrich era un librero de la calle San Martín 388, pleno centro de la ciudad, frecuentado largamente por nazis y fascistas de todos los barrios. Además era mensajero de SD y trabajó para el legendario Siegfried Becker.

Florida (Langer), Vicente López, Martinez (Harnisch), etc. eran algunos de los otros barrios que los espías alemanes y nacionalsocialistas importantes siempre prefirieron. Y digo nazis importantes porque colonia alemana hubo en toda la periferia de la ciudad de Buenos Aires. Se calcula que para fines de la década del treinta vivían unos 45.000 alemanes en la zona, de los cuales un 44% eran ciudadanos del Reich (La imagen y las estadísticas son cita de “Misión en Berlín” del ex embajador Eduardo Labougle).





Algunas fotografías muy interesantes surgieron de los polvorientos archivos de la vieja comisión parlamentaria que investigó a los nazis en Argentina durante los comienzos de los cuarenta. Perdidas en el olvido, se destacan algunas imágenes de reuniones nacionalsocialistas llevadas a cabo en clubes barriales de Villa Ballester, adornados con enormes esvásticas y banderas argentinas. No todas pudieron ser incluidas entre las más de 40 fotografías que presente “Nazis en las sombras”, por eso me complazco en compartirlas con los lectores de “Uboat Argentina”.

En las dos fotografías que no están identificadas con la leyenda "Villa Ballester", podemos deducir que se trata del mismo sitio de reunión por la forma de la araña. 






Y hasta parece que los nazis tuvieron su propio mártir de Villa Ballester, al mejor estilo Gustloff.

Artículo periodístico de época donde se mencionan dos direcciones en la calle Independencia. Una al 600 y la otra al 500.


A 70 años de la llegada del U-977 a Mar del Plata

“17 de Agosto de 1945. Ha amanecido. El sol radiante brilla en el cielo. Se puede distinguir la costa argentina a través de los prismáticos. Avistamos el faro. La tripulación completa del submarino está reunida en el puente. Nadie tuvo la oportunidad de desembarcar secretamente durante la noche. La distancia era demasiado grande…”
“Algunos tripulantes rondaban con la idea de evadirse en el caso de llegar en horas de la noche. Esto hubiera hecho fracasar la realización de nuestro plan. ¿Cómo podríamos demostrar qué, aparte de los miembros de la tripulación, no bajaron también a tierra, ciertos personajes buscados?”
“Un albatros nos acompaña. Vuela en derredor del submarino, se posa sobre el agua y nos deja pasar muy cerca junto a él, tal vez a medio metro. Mira con sus pequeños ojos a la torre, como queriendo decir ¡Que aspecto extraño tenéis con vuestras barbas! ¿De dónde venís? Abrimos una lata de sardinas en aceite y cada vez que el pájaro pasa, después de haberse adelantado nuevamente, le alcanzamos una sardina…”
Estando fuera de la zona de las tres millas, transmitimos por las señales luminosas: German Submarine.”
“Nos hemos detenido, algunas barcas de pescadores pasan junto a nosotros. Nos miran con curiosidad. Parece que les impresionan mucho nuestras largas barbas. Poco después llega el rastreador argentino M-10 y dos submarinos. Se nos comunica en inglés que una dotación vendrá a bordo. Una lancha a motor es arriada al agua. Trae a bordo al personal anunciado. La maniobra se cumple rápidamente. La dotación compuesta de un oficial, suboficiales y marinería, da una buena impresión. Los uniformes blancos son impecables; la apostura es tal como debe ser entre militares. En cubierta me presento al oficial argentino y lo acompaño a la torre. Sus subordinados se distribuyen en la embarcación. El oficial me expresa que tiene la misión de conducir el submarino a puerto. Me reitera que su deber es impedir el hundimiento de la unidad, como así también que sea dañada. Le comunico que no tenemos tales intenciones.”
“Luego le propongo entrar yo el submarino al puerto, dado que mi tripulación sólo habla el alemán; además que las complicadas instalaciones difícilmente podrían ser manejadas por personal no especializado. Mi palabra de honor como oficial alemán es aceptada. Comando por última vez mi U-977.”  (1)

La llegada del U-977 a Mar del Plata, el 17 de agosto, confirmaba de repente, todos los avistamientos y especulaciones sobre la presencia de sumergibles alemanes en las costas argentinas. Los escépticos, que no eran pocos, tuvieron que llamarse al silencio y aceptar finalmente que no se trataba de una psicosis colectiva o de una operación montada por algunos medios escritos que denunciaban los hechos. 



Fragmento de:"Los verdaderos últimos días de la Segunda Guerra Mundial" tomado de "El secreto del U-977"



Artículo en revista española de la SGM

Hoy jueves 30 de julio se encuentra a la venta la revista WW2 Magazine (Especializada en Segunda Guerra Mundial) N° 7. Allí encontraran un extenso artículo de mi autoría dedicado a la presencia furtiva de un sumergible alemán en las costas argentinas durante 1943. Acompañan al mismo documento oficiales de la Kriegsmarine y largo detalle del derrotero del lobo gris.
Dejo un link para la descarga de la revista.
http://tienda.ww2globalproject.com/productos/nuevo-ww2gp-magazine-numero-7-julio-15


Nazis en las sombras en el prestigioso portar Librúgula

Es un verdadero honor que mi más reciente ensayo de investigación sea reseñado y aparezca en la portada on line de la prestigiosa revista española "Librúgula". Debo este ingente honor a mi querido amigo y extraordinario novelista, Xavier Alcalá y a Toni Iturbe, director de Librújula.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  Texto completo publicado por tan importare portal literario: 

 


texto XAVIER ALCALÁ Ilustración ARCHIVO

Los escritores también son lectores, pero a veces no leen solo buscando divertirse sino buscando apoyos para sus invenciones… o sus descubrimientos. Así, debo confesar que me interesé por las historias de los nazis en la Argentina después de haber visto unas construcciones arruinadas sobre las costas del Chubut. Mis amigos chubutenses les llamaban “planchadas” y fueron construidas por alemanes que iban preparando las playas desoladas del Mar Austral de cara a “la próxima guerra”. En los años 20, el que sería almirante Canaris ya anduvo por allí contactando a las colonias alemanas que se convertirían masivamente al nazismo en los 30, para apoyarlo hasta que el III Reich “se hundió en el Averno” (y ya empiezo a citar a Julio Mutti).
Nunca dejé de acumular información al respecto, pero sin concederle más importancia que la merecida por algo lejano y anecdótico. Hasta que una historia de gallegos “zurdos” y nazis altivos ocurrida en Comodoro Rivadavia —capital argentina del petróleo (y del viento)— me indujo a la búsqueda sistemática de datos y hechos. Leyendo, más o menos por placer, me encontré con libros a los que les faltaba verosimilitud. Una y otra vez, relataban apariciones del Führer por los páramos del sur.
 Entonces encontré a Julio Mutti y sus textos sobre el verdadero final de la II Guerra Mundial. Los leí, le escribí, nos encontramos en una cafetería del centro de Buenos Aires y allí descubrí a un hombre incomún. Siendo profesional de las ventas, con cargo de responsabilidad en una empresa, en sus ratos libres se dedicaba a desvelar documentos secretos, ocultos por sucesivos gobiernos argentinos, nada interesados en lo que siempre se sospechó: que habían acogido a mucho alemán ciego de “orgullo racial” antes, durante y aún después del peronismo.
Le conté lo que andaba escribiendo —una novela patagónica, basada en sucesos ocurridos durante la guerra que iniciara la locura hitleriana— y me contó que llevaba tiempo trabajando en un dosier de miles de páginas, informes sobre las redes de espionaje nazis en la Argentina realizados por los propios servicios de investigación criminal del país.
Contrastamos conocimientos de nazis en Comodoro Rivadavia, hablamos de Alexander Schikorrd, sosias de Adolf Hitler, y de las grandes paradas paramilitares que sus adeptos armaban en la ciudad (dominada por cuatro empresas petroleras: la alemana, Astra, la holandesa, Diadema, la inglesa Comferpet y la argentina, YPF). Los alemanes desfilaban en masa ante un Schikorrd disfrazado como Hitler. Humillaban a los holandeses rendidos y avisaban a los británicos…
Corrió el tiempo, Julio acabó su nuevo libro, me lo dio a leer y tuve la sensación de estar pasando páginas sin verlas; porque yo estaba dentro de la historia. Nazis enhttp://www.amazon.es/Nazis-las-sombras-Julio-Mutti-ebook/dp/B00X9W8RKQ/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1437498967&sr=8-1&keywords=nazis+en+las+sombras las sombras (editado por Nowtilus) tiene la virtud de sumergir al lector en el relato, como hacen las buenas novelas. Pero no es un invento de magín fértil, y me fastidia recordar que la realidad puede superar a la ficción. Con todo, en este caso la frase manida es acertada.
Ahora bien, Mutti podría haberse reducido a un trabajo académico, a desentrañar un marasmo de papeles estropeados por el abandono en cualquier estantería de un edificio judicial, a ordenarlo sistemáticamente, anotarlo, introducirle enlaces a sitios de la web… No hizo tal: Julio tiene madera de fabulador de realidades y consigue imprimir ritmo de novela a su texto. Hasta el final, que resulta emocionante. Nazis en la sombra da para una superproducción cinematográfica, incluidas mujeres bellas, oro, armas, dinero, estaciones de radio secretas y, sobre todo, un personaje mítico, “Sargo”, el espía escurridizo, todo un señor (y no voy a desvelar el final de la historia verídica).
Segunda confesión: tengo una biblioteca reducida, porque voy donando los libros que no me enamoraron a las bibliotecas públicas. Guardo, sin embargo, los que a mi gusto merecen ser releídos. Normalmente los releo por placer, aunque los hubiese leído por interés para cualquier texto en ciernes; y suelo hacerlo después de algún tiempo, quizá años. Mas en el caso del libro que ahora recomiendo, ya lo estoy releyendo, por interés y por placer, no sé en qué proporción. Lo releo y espero la próxima entrega de Mutti. ¿Qué secretos nos irá a revelar? Cuales fueren, estoy seguro de que vendrán acertadamente salpimentados: es su forma de escribir Historia.

Centro de Ingenieros Alemanes en Argentina

 En el año 1938 el “Verein Deutscher Ingenieure in Argentinien”, o “Centro de Ingenieros Alemanes en Argentina” (calle Moreno 970 Bs. As.), cumplió 25 años desde su fundación. Había iniciado sus actividades el 22 de julio de 1913, estableciéndose así, por primera vez en Sudamérica, este Centro de Ingenieros que ya entonces era la asociación más grande de Ingenieros en Alemania.
El desarrollo de este joven Centro (AVDI) fue restringido por el estallido de la guerra mundial (su número de socios se redujo a 44 hasta fines de 1918). Sin embargo, a pesar de la situación harto difícil, la actividad del Centro fue muy intensa.
Desde 1927 al 32 se notó en el AVDI un mayor progreso, contando a fines de 1932 con 77 socios.
En el año 1933 el número de socios aumentó de repente a 100, para lo que contribuyó en gran parte la incansable actividad del entonces presidente Ing. E. Schaffhauser.
Con motivo de los 25 años de su existencia, el ADVI publicó un extenso libro recopilando la actividad y los más importantes aportes realizados por las empresas e ingeniería alemanas radicadas en Argentina.
A continuación pongo a disposición de los lectores algunas muy interesantes fotografías publicadas en aquél libro. Allí son retratadas obras de suma importancia realizadas durante los albores del Siglo XX en Argentina con tecnología alemana. Tecnología de avanzada que pronto sería puesta al servicio de la tormenta bélica que asomaba en Europa.


Siemens - Schuckert











Amme, Giesecke & Konegen


Palacio Barolo, Av. de Mayo. En su construcción intervino  Das Wirken der Firma S.A. Wayss Freytag in Argentinien




Biblioteca del Centro de Ingenieros

Bromberg & Cia.

Superusina de la Comp. Argentna de Electricidad, Puerto Nuevo. AEG

Cine Rex. Thyssen Lametal

Bromberg

Consejo directivo en 1938

Das Wirken der Firma S.A. Wayss Freytag in Argentinien

F.H. Schmidt S.A.

Thyssen

Empresa GEOPE

Empresa GEOPE

Gruen & Bilfinger, en colaboración con las constructoras Siemens - Bauunion y GEOPE

HERO S.A.C. para la Borsig

HERO S.A.C.

Hotel Llao- Llao F.H. Schmidt S.A.

Bromberg

Siemens - Schuckert

Puente sobre el Riachuelo D & W A.G.

Puerto Belgrano, dique seco para la Marina. Dyckerhoff y Widmann A.G. 

Radio Belgrano. Siemens & Halske

Las alarmas para el Departamento de Policía de C.F. fueron instaladas por la Siemens. Misma empresa que cobijaba a algunos espías alemanes que la misma Policía debía investigar.

Cervecería Schneider. MIAG

Subte e Instituto de Tuberculosis. Simens - Bouunion

Siemens - Bouunion

Siemens

AEG

Hugo Stinnes

Subte. Siemens - Schuckert


Thyssen

Thyssen

Tubos Mannesmann