U-Boat Argentina

Este blog tiene como objetivo describir hechos históricos. Bajo ningún concepto se tratan temas políticos. La aparición de cualquier imagen o fotografía relacionada a regímenes totalitarios es puramente ilustrativa y relacionada a temas históricos tocados en el sitio.

Nuevo libro ya disponible: En el ojo del huracán.

Estimados amigos y lectores. A partir del 15 de mayo estará disponible en las principales librerías de Buenos Aires "En el ojo del huracán"; misión en Berlín del embajador argentino Eduardo Labougle Carranza (1932-1939).
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El precio de la edición en papel es de $850.-

Comparto con ustedes el índice y la sinopsis de la obra.









Indice:


Introducción

Capítulo I. Primero años

1. Arribo

2. 1933, llegada de los nazis al poder.

3. 1933. Incendio y elecciones. El boicot contra los judíos y el tratamiento de ciudadanos argentinos.

4. 1934. Cuchillos Largos. Conflicto con la Iglesia. Muerte del presidente von Hindenburg. El Argentinienbrucke

5. El año de rearme

Capítulo II. Insistentes denuncias de Labougle sobre el avance del nazismo en Argentina

1. La organización de los alemanes en el extranjero. La comunidad alemana en Argentina. Escuelas y viajes de intercambio.

2. Labougle se involucra de lleno contra la organización de los alemanes en el extranjero y sus actividades

Capítulo III. Últimos años

1. Noche de los cristales rotos

2. Un altercado con Colombia

3. Anexiones territoriales del Reich

4. El caso Patagonia

5. Últimas reuniones con von Ribbentrop

6. A solas con Adolf Hitler por última vez

7. En Carinhall con Hermann Göring

8. Una intervención de último momento

9. Condecoraciones, marcos de plata y regreso en el Titanic nazi

Epílogo IV


Sinopsis: El Dr. Eduardo Labougle fue ministro plenipotenciario y embajador argentino ante Alemania entre 1932 y 1939, un breve período de tiempo en que la historia del mundo cambió para siempre, especialmente por los hechos que comenzaron a desencadenarse en el Reich casi desde su arribo. Se trató de la segunda vez que el diplomático de dilatada carrera era destinado a Berlín. Sin embargo, y aunque contaba con una gran experiencia en asuntos germanos y una enorme cantidad de contactos de alta sociedad, nada lo preparó para lo que iba a vivir durante aquellos siete agitados años: los entretelones del ascenso de los nazis al poder, la noche de los cuchillos largos, el boicot a los judíos, el rearme de la Alemania nazi, la muerte de Hindenburg, la anexión del Sarre, el Anschluss, la crisis de los Sudetes, las deportaciones y todos aquellos recordados eventos que llevaron al mundo a la conflagración más grande y sangrienta de la historia.

No obstante, Labougle no fue apenas un testigo silencioso que veía pasar la tormenta desde el cobijo de su embajada. Las páginas de esta extensa investigación revelarán el importante rol muchas veces jugado por este encumbrado diplomático en aquellos eventos; hombre de consulta de ambos bandos en pugna y de una importancia sobresaliente en los salones más suntuosos de la capital del Reich.

Boceto de tapa
del manuscrito original
Los extensos informes enviados por Labougle desde Berlín, que hoy descansan en el Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores, cuentan historias fantásticas y narran detalles inimaginados. De una clarividencia propia de la de un estadista, nos dan también una idea cabal de la real trascendencia que el representante argentino tuvo durante esos atormentados años. Su posición fue lo suficientemente importante como para ser recibido en privado por Hitler y Göring en persona.

A pesar de la distancia, una de las principales preocupaciones de Labougle fue el avance de los nazis en la Argentina. Denunció la penetración en las escuelas y el envío de maestros destinados a propagar los ideales de Hitler. Siempre bien informado, se dedicó especialmente a combatir el derecho que los nazis creyeron tener de educar a sus hijos nacidos en la Argentina bajo las normas y costumbres nacional-socialistas; reclamos que, muchas veces, llevó en persona hasta los más ponderados personajes del Tercer Reich.



Librería Goethe en 1941

Hoy les traigo una fotografía de la librería "Goethe", ubicada en la calle Corrientes del centro porteño. Un lugar de encuentro para todo aquel nacionalsocialista que se jactara de ser un buen lector.
Destacan en la imagen los retratos de Hitler y Mussolini. Sin embargo, lo que me parece más interesante es el cartel anunciado que en ese lugar, supuestamente una simple librería, los germanos tomaban "donaciones" a sus compatriotas destinadas a la ayuda social alemana. La gran parte de aquellos fondos no era destinada a actividades de beneficencia sino a cuentas reservados a nombre del embajador. Se sabe que gran parte de ese dinero se utilizó en: espionaje, sobornos, festividades nazis, fuga de marinos del Graf Spee, etc.

Casualmente, el Goethe Institut, fundado a comienzos de los sesenta en Argentina, tiene su sede en la avenida Corrientes 319, casi llegando al bajo. Es la institución cultural de la República Federal de Alemania en el mundo. Promueve el conocimiento del idioma alemán en el extranjero y fomenta la cooperación cultural internacional. 
El reconocido colegio Goethe funciona en el país desde 1897 y durante las décadas del treinta y cuarenta también supo ser investigado por su sistema de enseñanza nacionalsocialista y sus vinculaciones con el partido y le embajada. Más precisamente en 1941 se designó una comisión investigadora destinada a realizar un informe sobre dicho establecimiento, dirigido por Wilhelm Wirth (según los investigadores jefe de bloque de la organización nazi en Argentina).
El informe tiene más de cuatrocientas páginas.


La Embajada de Argentina en Berlín

Nota: Un pequeño adelanto sobre mi próximo libro. El texto, la información y las fotografías que hoy publico no van a ser parte del trabajo. Digamos que quedaron afuera. Es información adicional. Pero no por eso deja de ser interesantes:

Cosa esquiva averiguar los diferentes sitios donde funcionó la embajada del país sudamericano en Berlín, a comienzos del Siglo XX. Muchos conocen la historia del Palacio Staudt. En 1936, el magnate de la industria Richard Staudt, quien apoyó a los nazis en un comienzo, obsequió al Estado argentino un enorme palacio de 1600 metros cuadrados. El germano-argentino y sus hermanas, tal como reza el decreto de ese año, cedieron la residencia familiar en la capital del Reich con la condición de que fuera utilizada como sede oficial de la representación. Y así lo decretó el ministro Carlos Saavedra Lamas, el 13 de agosto de 1936. 
Es interesante mencionar la estrecha amistad que unió el ex embajador Eduardo Labougle y al mencionado Staudt. Una extensa carta escrita por el alemán, y dirigida al mencionado diplomático, sobrevive en los extensos archivos del MRE. En la misiva pedía por algunos nazis que habían caído en desgracia en el país sudamericano, a finales de los treinta, como si el embajador en Berlín algo pudiera haber hecho al respecto. La carta está dirigida a Tiergartenstraße N° 9, el Palacio Staudt. El trasfondo detrás de esa carta es, en realidad, mucho más largo.
Pero dónde estuvo, entonces, antes de ese año, la embajada argentina; mejor dicho la legación, ya que adquirió el rango máximo apenas en 1936.




De acuerdo a las Guías Diplomáticas, que gentilmente el personal del Archivo del MRE compartió conmigo, en épocas de la Primera Guerra Mundial la legación se hallaba en Blumeshof 16. En la guía del año 1915 podemos observar el nombre del Luis B. Molina como enviado extraordinario y ministro plenipotenciario, seguido por el de Eduardo Labougle, futuro embajador, secretario de primera clase. El AGN posee una extraordinaria fotografía de Labougle cenando en ese viejo edificio, totalmente ajeno, seguramente, a lo que podría acontecer un par de décadas más tarde en esa misma ciudad. No publico ahora esa fotografía ya que será parte del libro.

La calle Blumeshof ya ni siquiera existe en la Berlín moderna. Según pude averiguar, se trataba de una vía no muy importante ubicada entre la Lützowstraße y Landwehrkanal. Digamos unos setecientos metros hacia el sur del Palacio Staudt a vuelo de pájaro. Una zona no muy lejana de la cancillería, de todos modos, pero menos glamorosa que la calle del zoológico.

Fuente AMRE
Para 1919, la representación argentina, siempre de acuerdo a las Guías Diplomáticas aportadas por el mencionado archivo, se mudó a un sector más exclusivo. Tiergartenstraße 24, sitio referido por los documentos del archivo como la sede de la legación hacia 1919, está ubicado unos quinientos metros al oeste del sitio donde se hallaba el Palacio Staudt, la sede desde 1936. La calle de la intersección lleva allí hoy el nombre de Hiroshimastraße (hasta 1990 Graf Spee Straße), y justamente en ese mismo lugar funciona hoy la embajada japonesa.
Fuente AMRE
Para finalizar, las calles que cortaban la Tiergartenstraße en las inmediaciones del Palacio Staudt, destruido en 1944 por una bomba aliada, eran la Standartenstraße (actual Herbert-von-Karajan-Straße, donde se hallaban los cuarteles de las tropas de asalto nazis) y la Bendlerstraße (actual Stauffengerbstraße; para estos últimos dos nombres sobran las explicaciones).

Fuente AGN