U-Boat Argentina

Este blog tiene como objetivo describir hechos históricos. Bajo ningún concepto se tratan temas políticos. La aparición de cualquier imagen o fotografía relacionada a regímenes totalitarios es puramente ilustrativa y relacionada a temas históricos tocados en el sitio.

Mostrando entradas con la etiqueta Historia argentina primera mitad del siglo XX. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historia argentina primera mitad del siglo XX. Mostrar todas las entradas

El acorazado Schlesien en Mar del Plata y la Patagonia

En diciembre de 1937, el acorazado Schlesien, un viejo buque de la Kriegsmarine, atracó en Mar del Plata. Oficialmente se trataba de una visita de buena voluntad de un buque escuela. En realidad, los alemanes realizaron tareas de propaganda entre sus colonos e inteligencia sobre las costas argentinas, incluso tan al sur como Comodoro Rivadavia, en vistas de una guerra inminente.

En Mar del Plata fue recibido por el intendente José Camusso. Se les hicieron numerosos agasajos al comandante Friedrich Wilhem Fleischer y a toda la tripulación, parte de la cual viajó a Buenos Aires para diversos actos.

Para la primera semana de enero, el Schlesien estaba en la Patagonia, donde centenares de alemanes y sus hijos nacidos en Argentina se dieron el gusto de navegar a bordo del buque.

La fotografía grande en la que se va la torreta de proa doble de 280 mm. es una hallazgo inédito. Fue secuestrada por la Policía Federal en casa de un dirigente nazi de apellido Engalland en 1942. Sobrevive en un viejo archivo argentino en la Cámara de Diputados.

Podemos agregar el Schlesien, botado en 1906, fue parte de la batalla naval más grande de la historia, la batalla de Jutlandia. Fue parte del escuadrón de acorazados pre-Dreadnought, los “acorazados de 5 minutos”.



Fotografías en el AHCD


Fotografías en AGN

Un capitán argentino en las dos Guerras Mundiales

Dato increible: Hubo un capitán argentino que partició en las las dos Guerras Mundiales. FKpt. Johann Heinemann, nacido en Buenos Aires en 1882, clase 1901. Capitaneó al crucero ligero Köln en su entrada a Scapa Flow en 1918, participó del hundimiento de la flota en 1919. En la 2da Guerra Mundial fue comandante del puerto de Harstadt (Noruega) y del Wehrbetreuungsschiff POLARKÜSTE, entre otras funciones, antes de retirarse a comienzos de 1945.
Sobrevivió a la guerra.
El primer capitán del Köln en 1916 había sido nada menos que Erich Raeder, futuro jefe de la Kriegsmarine de Hitler. El crucero todavía está hundido en Scapa a poca profundidad y es un sitio habitual de buceo.

El viejo SMS Köln en 1912



El SMS Köln comandado por el argentino

A 75 años del final de la Segunda Guerra Mundial

Prohibida su reproducción sin autorización del autor

Durante 2020 se ha conmemorado el setenta y cinco aniversario del Día de la Victoria en Europa, que alude a la derrota total del nazismo en mayo de 1945. El final oficial de la conflagración más grande y sangrienta de toda la historia fue el 2 de septiembre de 1945. Hoy se cumplen exactamente setenta y cinco años. Actos, días festivos, desfiles y grandes discursos resonarán en todo el mundo.­

A pesar de la gran importancia de esta fecha, en países como la Argentina, que no se vieron involucrados en forma directa en el conflicto desde un comienzo, estos aniversarios pasan algo desapercibidos. Década tras década, vamos perdiendo contacto con la insondable importancia que tuvo un guerra que cambió la historia de la humanidad para siempre, que afectó la vida cotidiana, económica y política de la nación y que dejó su marca indeleble en nuestra sociedad.­


En el colegio nos enseñan acerca de la importancia y la enorme escala que tuvo aquella guerra, del siniestro fenómeno del nazismo y del desenlace final. Pero no nos enseñan, lamentablemente, sobre las infinitas implicaciones que repercutieron en nuestro país durante y después de la guerra.­

La Segunda Guerra Mundial no solo se peleó en los campo de batalla; se peleó, y con enormes alcances, en política interna y exterior, diplomacia, espionaje, economía, etc. En mayor o menor medida, todo tuvo impacto en la vida de la República Argentina.­

Cuando comenzó la guerra, el 1 de septiembre de 1939, Argentina estaba inmersa en la esperanza de la reconstrucción de la credibilidad política. El presidente Roberto M. Ortiz había puesto punto final al fraude electoral y la democracia parecía renacer. Pero una enfermedad traicionera lo privó de seguir ejerciendo la presidencia. Pero Castillo, el vicepresidente olvidado que asumió en su lugar, no era Ortiz; y Enrique Ruiz Guiñazú, su ministro de Relaciones Exteriores, no era Cantilo, el ministro saliente del enfermo mandatario. Lo que hoy parece un simple juego de nombres no lo fue en ese entonces. La diabetes de Ortiz cambió el destino de la Argentina para siempre. Las políticas de neutralidad de cualquier costo de Ruiz Guiñazú y Castillo, que sin dudas hubieran sido diferentes con sus antecesores, la debilidad del gobierno, el crecimiento de las facciones nacionalistas del Ejército, el fraude electoral que había vuelto, entro otras cuestiones, nos llevaron hasta de junio 1943. La aparición de Patrón Costas, anglófilo reconocido, como el candidato a presidente del oficialismo, terminó de decretar el golpe de Estado de un ejército bastante tomado por las ideas totalitarias que imperaban en Europa.­

En apenas unos pocos meses, la guerra se trasladó hasta el patio trasero de Buenos Aires. Una espectacular batalla entre algunos cruceros ingleses y un moderno acorazado de bolsillo alemán se desarrolló frente a Punta del Este en diciembre de 1939. Todo el mundo estaba revolucionado y no se hablaba de otra cosa; más aún cuando el capitán alemán hundió su nave frente a Montevideo y escapó con casi todos sus hombres a Buenos Aires. El mundo entero hablaba de la Batalla del Río de la Plata

Pronto barcos llenos de argentinos cruzaron el Atlántico. Conocemos muchas historias de hijos de inmigrantes de las potencias aliadas, como por ejemplo la de los famosos aviadores argentinos de la Real Fuerza Aérea que se destacaron combatiendo a Hitler. Pero por cada historia de heroísmo y aventura existen docenas de otras tristes y olvidadas. También los Volkdeutsches, argentinos de habla germana, acudieron al llamado de la patria y tomaron las armas en la guerra de todas las guerras, viajando a veces de polizones en barcos españoles y portugueses para burlar el bloqueo aliado de las rutas atlánticas.­

La sociedad argentina en su mayoría era contraria a cualquier idea de totalitarismo. Más todavía lo fue después de indignarse al conocer que submarinos alemanes habían torpedeado, por error, según se supo, a barcos mercantes argentinos. Todavía estremecen los titulares de los principales diarios porteños del 21 de abril de 1942, contándole al país que un submarino había torpedeado al "Victoria" frente a Nueva York. Y qué decir de cuando el "Río Tercero" se fue a pique no muy lejos de allí, ultimado por el U-202 ¿Otro error? Lo cierto es que esta vez había costado la vida a cinco jóvenes marineros argentinos.­

Cuando Brasil declaró la guerra al Eje, en agosto de 1942, Argentina pasó a ser el centro neurálgico del espionaje alemán en Sudamérica. El último puente de la Alemania nazi con Occidente. Desde ese momento, la realidad pareció superar a la ficción: Desembarcos clandestinos en Mar del Plata, tráfico de divisas y drogas en el mercado negro, cacería de agentes, estancias secreta, contrabando de materiales escasos hacia Alemania, influencias políticas y económicas y una red clandestina de radiotelegrafía tan extendida por el país que llegó a ser la más grande fuera del Reich o los países ocupados.­

La Argentina era un campo de batalla donde espías aliados y del Eje peleaban una batalla formidable a invertían enormes sumas de dinero; una batalla que solo cesó con la postrera y casi ridícula declaración de guerra argentina, dos meses antes del final. Solo en un país como en Argentina, donde se dejó actuar a ciertos elementos del nazismo, esto pudo ser posible.­

El 2 de septiembre de 1945, a bordo del USS Missuori, anclado en la Bahía de Tokio, tuvo lugar la rendición formal de Japón. Pocas semanas antes, la guerra había puesto a la Argentina en boca de todo el mundo de nuevo. Con Alemania ya vencida, en julio y agosto de 1945, dos submarinos alemanes aparecieron en Mar del Plata sin previo aviso. Escapaban de la derrota y de la humillación, y, sin saberlo, traían a bordo a unos de los mitos más mentados del final de la guerra.­

Mientras el mundo conocía el horror de los campos de exterminio nazis, en los años siguientes Argentina permitió que entre los miles de nuevos inmigrantes alemanes llegaran alrededor de doscientos cincuenta criminales de guerra nazis que habían cometido crímenes indecibles, especialmente contra los judíos. No solo permitió su ingreso, sino que muchas veces los protegió, les dio empleo y les permitió vivir con su propio nombre. Adolf Eichmann fue el más famoso de ellos, pero hubo muchos otros; parte de un oscuro pasado de nuestro país, que nunca fue debidamente explicado por los responsables.­

Deuda externa y nazis

Lamentablemente el tema “deuda externa” está a flor de piel por estos días (una vez más y van…) 

También se puede hacer un poco de historia con esto. 

El tema de los nazis y su real poderío económico en Argentina ha sido tema de debate alguna vez. ¿Qué tan real era entonces? Muy real. 
Pero este proceso comenzó mucho antes de Hitler, es decir inmediatamente después de la unificación de Alemania y su victoria en la guerra de 1870. Así lo marcan las estadísticas. 


Debemos separar las inversiones, empréstitos, sociedades anónimas y el comercio exterior. Lejos estuvieron de mermar las inversiones y las sociedades anónimas germanas durante el impase de la gran guerra de 1914. Esto se debe a que las aproximadamente doscientas sociedades alemanas reinvirtieron sus ganancias en el mismo país en lugar de girar las remesas. Esto produjo que se convirtiera, el país teutón, en la tercera potencia económica externa en Argentina, detrás de Inglaterra y EE.UU., a pesar de haber llegado tarde al “concierto del capital”. El comercio exterior y los empréstitos, por cuestiones lógicas de la guerra, descendieron bruscamente; pero en la década del veinte resurgieron con gran impulso. 

El dato curioso de hoy es que en 1936, ya con los capitales germanos totalmente controlados por los nazis, la Municipalidad de la Matanza tomó deuda por valor de 1.200.000 m$n (como podemos ver en el cuadro de más abajo) del Banco Germánico de la América del Sud, para pago de deuda flotante y la realización de obras públicas. Las obras públicas luego eran otorgadas a empresas constructoras alemanas, con lo cual el dinero regresaba a las arcas nazis… 


Hay enorme cantidad de datos que emanan de la pluma de Luis V. Sommi, quien en los años treinta y cuarenta investigó el fenómeno de las inversiones alemanas como nunca nadie lo ha hecho. Actualmente estoy desglosando su trabajo, y de él surgen estos datos. Sommi era comunista, pero créanme que sus investigaciones sobre el capital alemán arrojan una cantidad de datos objetivos de una calidad asombrosa, además están muy bien documentadas sus fuentes.

ESTADO DE LOS EMPRESTITOS ARGENTINOS COLOCADOS EN LA ALEMANIA NAZI (1938)
Contraído por
Objetivo
Año
Extinción
Pagadero
Monto
Rescatado
En circulación en 1938
Nación Argentina
Unificación y conversión de la deuda
1896  y1897
1954
Londres: Barny Brothers Berlín: Deutsche Bank
 £ 6.746.031
 £4.041.120
 £2.704.911
Provincia de Buenos Aires
Obras desagües
1908
1949
Londres: Erlanz. Paris: C.M. Francais. Berlin: Darmstadter und N. Bank
 £ 1.500.000
 £   726.320
 £ 773.680
Nación Argentina
Ferrocarril Nord Este.
1906  y1909
1964
Landres Paris Berlin.
 £ 818.101
 £  311.601
 £ 506.500
Municipalidad de Buenos Aires
Construcción de casas para obreros
1908
1944
Berlín: Deutsche Bank y Discount G. Banco Ventral Bs As
 £  2.000.000
 £1.214.400
 £ 785.60
Nación Argentina
F. C. Nord –Este Argentino.Unificación S. C. C. de Paraguay
1910
1967
Londres: Barny Brtothers. Bs As. Paris. Berlin
 £ 411.957
 £ 145.220
 £ 266.737
Provincia de Buenos Aires
Capital banco de la provincia
1910
1944
Berlin: Dresdner y D. und N. Bank. Basilea y Paris
 £ 2.000.000
 £   754.200
 £1.245.800
Municipalidad de Buenos Aires
Const. red. Norte y Sud.
1913 y 1914
1950
Londres: Barny Brothers
Berlín: Deutsche Bank, Disconto y Nord. Bank
 £ 4.960.300
 £       2.824.240
 £     2.136.660
Municipalidad de La Matanza
Pago de deuda flotante y obras públicas
1936
1958
Banco Germánico de la Amércia del Sud
 $   1.200.000
 $                           -  
 $      1.200.000
Totales
 £16.436.389
 £8.802.701
 £ 7.634.288
 $ 3.200.000
 $ 1.214.400
 $ 1.985.600