U-Boat Argentina

Este blog tiene como objetivo describir hechos históricos. Bajo ningún concepto se tratan temas políticos. La aparición de cualquier imagen o fotografía relacionada a regímenes totalitarios es puramente ilustrativa y relacionada a temas históricos tocados en el sitio.

Oberleutnant Wilhelm Groche

Recopilando historias para el próximo libro: En el primer piso de este viejo edificio de la calle Paraná 344, a media cuadra de Corrientes, en el centro de Buenos Aires, vivió el Oberleutnant Wilhelm Groche.

Nacido en Breslau el 27 de septiembre de 1894, Groche había llegado a la Argentina el 26 de abril de 1920 en el vapor “Maffalda”. Lo acompañaban su esposa Elina y sus hijos Karl y Regine, de 7 y 8 años.

La madrugada del 1 de septiembre de 1939, cuando estalló la guerra, el veterano teniente Groche entró en Polonia al mando de la 1° Compañía del 309° Regimiento de Infantería (208° División de Infantería). Sin embargo, la guerra duró muy poco para él. El 13 de septiembre murió en el Feldlazarett 208 (Hospital de campaña 208) en Jarantowice, un pueblo polaco que se encuentra 125 kilómetros al sur de Danzig. Había sido herido por un proyectil de artillería enemigo. Estaba por cumplir 45 años.







Un capitán argentino en las dos Guerras Mundiales

Dato increible: Hubo un capitán argentino que partició en las las dos Guerras Mundiales. FKpt. Johann Heinemann, nacido en Buenos Aires en 1882, clase 1901. Capitaneó al crucero ligero Köln en su entrada a Scapa Flow en 1918, participó del hundimiento de la flota en 1919. En la 2da Guerra Mundial fue comandante del puerto de Harstadt (Noruega) y del Wehrbetreuungsschiff POLARKÜSTE, entre otras funciones, antes de retirarse a comienzos de 1945.
Sobrevivió a la guerra.
El primer capitán del Köln en 1916 había sido nada menos que Erich Raeder, futuro jefe de la Kriegsmarine de Hitler. El crucero todavía está hundido en Scapa a poca profundidad y es un sitio habitual de buceo.

El viejo SMS Köln en 1912



El SMS Köln comandado por el argentino

Nazis en Villa Ballester, parte III

En 2015 publiqué en este blog la primera entrega de la saga sobre nazis en Villa Ballester, que comenzaba con la persecución del agente nazi Karl Robert Fandrich, el librero/agente secreto del servicio de espionaje alemán, por parte de la policía argentina. En 2017 publiqué la segunda parte, más extensa con nuevas fotos, anécdotas, datos e información aportada por muchos vecinos de la zona. Desde hace tiempo, estos son los artículos más vistos y comentados del blog.


Esta semana recibí nueva información desde la zona de Villa Ballester, que me resultó interesante para publicar una breve tercera entrega. El librero Fandrich, que vivía en la calle Entre Ríos 456 de Balleter, y que tenía su famoso librería alemana en San Martín 388, Buenos Aires, también tenía otra propiedad en la calle Agustín Alvares 91, Malaver (la altura actual es al 2800). Así lo pude comprobar gracias a los registros del Frente Alemán del Trabajo que sobreviven en el Archivo de la Cámara de Diputados.


Fandrich era un tipo con recursos, que en 1942 adquirió los derechos de la famosa revista del Frente Alemán del Trabajo, “Der Deutsche in Argentinien.” Su hermano, Hans Alfred, argentino de nacimiento, murió en agosto de ese mismo año piloteando un caza de la Luftwaffe sobre Holanda. Sobre este piloto argentino hablaré proximamente...

Uno de los dueños de la actual propiedad de Malaver, en la calle A. Alvarez, se puso en contacto conmigo. Resulta que en su propiedad se derrumbó hace uno años una parte del terreno en los fondos, abriéndose inesperadamente un pozo de unos 4 por 4 metros por 6 de profundidad ¡Un tremendo derrumbe! “En el fondo del pozo se observaba un piso y una cocina del tipo económica,” me narraron los dueños de la propiedad; cuando verifiqué la dirección, no me soprendió para nada el hecho, ya que esa propiedad era habitada en los años cuarenta por un agente del servicio de espionaje nazi, tal como él mismo se definió cuando fue detenido en 1945, el mismo Karl Fadrich, como ya he dicho.

“Acaba de aparecer y está en todas las librerías de habla alemana, el calendario alemán para Sudamérica” Der Deutsche in Argentinien


Tal como lo relato en mi extenso libro “Nazis en las sombras”, el espionaje alemán en Argentina construyó diferentes refugios o escondites subterráneos en varias propiedades a las que tenían accesos. Por ejemplo en la estación radiotelegráfica de General Madariaga, debajo de la cocina de la quinta “Mi Capricho” en San Miguel y en muchas otras “casas seguras”, algo que quedó debidamente documentado en las declaraciones que los mismos espías hicieron una vez que cayeron presos en 1944 y 1945. Parece que los nazis tenían fanatismo por excavar. No solo lo hacían para crear escondites, sino también para enterrar aparatos de radiotelegrafía, documentos falsos y dinero, entro otras cosas. Incluso en la parte II de esta saga cuento la historia del "callejón de los nazis", haciendo referencia a la casa de Lafayette 371 (vieja numeración), que era la propiedad de Paul Wellmann, miembro del partido nazi (número 3.758.529) desde el 1 de noviembre de 1936. Hurgando en el viejo sótano de sa casa, el nuevo dueño halló una inesperada sorpresa: descubrió una red de pasadizos y escondites, también una pared falsa con una habitación detrás; desde allí nacía un pasadizo que conducía a un túnel, que a su vez llevaba hasta la casa del vecino...

Según los dueños actuales, en una primera instancia, la propiedad de la calle Agustín Alvarez de Malaver, era propiedad de la Sociedad Alemana de Gimnasia. Luego los terrenos se fueron loteando y surgieron varias casas, entre ellas la de Fandrich. Las viejas propiedades podrían haber sido construidas por un ingeniero llamado Hirsch, también alemán.

Lamentablemente el gran pozo fue rellenado, por cuestiones de seguridad, sin realizarse más investigaciones o inspecciones. Una verdadera pena. Esto sucedió hace algunos años, y los dueños de la propiedad ni siquiera sabían hasta hace pocos días de la existencia y las actividades de Fandrich en la década de los cuarenta…