U-Boat Argentina

Este blog tiene como objetivo describir hechos históricos. Bajo ningún concepto se tratan temas políticos. La aparición de cualquier imagen o fotografía relacionada a regímenes totalitarios es puramente ilustrativa y relacionada a temas históricos tocados en el sitio.

¿Submarinos alemanes en el estrecho de Magallanes?

Publicado por el diario La Prensa. Circa 1940.

Según noticia periodística del día 23 (diario "La Verdad", de Magallanes), se habría avistado "en el estrecho de Magallanes" frente a Punta Arenas, un submarino de nacionalidad no identificada, de gran tamaño y armado con un cañón a proa, que navegaba hacia el Atlántico, al parecer en compañía de un buque tanque". A pesar de la precisión de los datos, es muy probable que se trate de una información imaginaria y tendenciosa por las razones siguientes: Submarino alemán es casi imposible que ande por aguas tan alejadas, donde no hay tráfico británico que valga la pena (uno que otro barco frigorífico en viaje directo de Tierra del Fuego o Patagonia a Inglaterra, ni andan buques de guerra más que en las Malvinas. Se explicaría que frente a estas últimas pudiese ponerse en acecho un submarino alemán, pero en tal caso no se dejaría ver en Magallanes. El océano Indico y las Indias Holandesas constituyen sin duda un buen campo de caza, pero la travesía indicada seria la del cabo de Buena Esperanza y no la de Sud América: por lo demás, la información señala que el submarino en cuestión iba al este, no al oeste. 

Los submarinos no están hechos para esas latitudes, siempre tempestuosas y donde la mar es muy gruesa, ni para campaña oceánica tan larga. El petroleo del buque acompañante haría más falta seguramente en Alemania que en lejana aventura. Y, por último, la presencia en esas aguas, sin aviso, de buques beligerantes, sobre todo de un submarino, acarrearía inmediatas complicaciones con las naciones de América, que acaban de declarar su zona de seguridad de 300 millas. Para tal campaña se prestan mucho más un crucero de superficie, un Scharnhorst, un "acorazado de bolsillo", un buen mercante armado, contingencia que ha de constituir sin duda una pesadilla para el Almirantazgo británico. Y con ello llegamos a la segunda hipótesis, la de ser británico el submarino en cuestión. Gran Bretaña tiene submarinos de sobra para sus actuales necesidades estratégicas, y es muy posible que tenga a algunos distri-buidos en los diversos puntos focales donde prevea el ataque enemigo al comercio. Y por más que en la Tierra del Fuego no haya mayor tráfico, bien puede tener algún submarino por esos lados. pero estacionado en Puerto Argentino (Stanley), no sobre la Tierra del Fuego. 
Sumergible chileno de fabricación británica, que bien pudo ser
confundido con un barco germano
Nota: Las observaciones del redactor son muy acertadas. Era virtualmente imposible que un sumergible alemán estuviera en misión de combate en aquellas latitudes. Además, si era un lobo furtivo en extraña misión de espionaje, que hacía allí y no en las costas bonaerenses. Tampoco había reportes de sumergibles británicos en aquellas zonas, por lo que seguramente se trató de un avistaje falso o una confusión. Tampoco hay indicios de que los militares chilenos o los argentinos se movilizaran por esta noticia.
Pero bien, ya sabemos que la leyenda está instalada y las noticias de este tipo daban la vuelta al mundo ya desde los tempraneros años de la guerra.


Batalla aérea sobre Buenos Aires

En junio de 1943, el gobierno de Castillo cayó en manos de los militares que lo derribaron para instaurar un régimen de facto. Cada vez más aferrados a la neutralidad que tanto irritaba a los Estados Unidos, y en vistas de la total colaboración de Brasil con la causa aliada, lo militares argentinos comenzaron a temer seriamente a una hipótesis de guerra con el vecino país sudamericano. 

Brasil era intensamente armado por Estados Unidos, mientras que la gran potencia ignoraba los reiterados pedidos de armas de los argentinos. Éstos a su vez, exploraron otras opciones, llegando a negociar seriamente con el Estado Mayor alemán el envío de material bélico. 

A fines de 1943, mientras Berlín era devastada por las incursiones aéreas de los aliados occidentales, el gobierno de facto comenzó a prepararse para una incursión aérea hostil sobre la capital. Así, se instruyó a la población civil mediante un impreso realizado por las Fuerzas Armadas y se dio inicio a una serie de ejercicios de simulacro, que incluían a toda la población, el principal de los cuales ser realizó a principios de diciembre de 1943. 

Crónica del ataque aéreo sobre Buenos Aires 

"En el territorio de la capital se realizó la noche el último de los ejercicios organizados para este año por el Comando de Defensa Antiaérea del Interior, a fin de experimentar las medidas de oscurecimiento en una extensión mucho mayor que los ensayos parciales realizados hasta ahora; y probar a la vez la eficacia de los distintos medios de alarma que deben aplicarse en caso de un hipotético ataque exterior."

El oscurecimiento 

"Casi todas las casas de comercio terminaron voluntariamente sus actividades a las 19. De tal modo, la gran masa de la población tuvo oportunidad de dirigirse a sus residencias antes de la puesta del sol. 

A medida que avanzaba la noche, en las confiterías y demás lugares de reunión se corrieron las cortinas y se adoptaron medidas para evitar la salida de luz al exterior. Como en las otras ocasiones, no fue encendido el alumbrado público y los ferrocarriles, tranvías, ómnibus, colectivos y automóviles particulares y de alquiler lo hicieron con sus luces interiores y exteriores considerablemente atenuadas. Los vestíbulos de los teatros y cinematógrafos fueron preparados, como en los oscurecimientos anteriores, con luces mortecinas… 
Nota publicada por La Prensa
en diciembre de 2018
Como anunciamos ayer, los vapores que habitualmente zarparon en horas de la noche, adelantaron su salida para hacerlo dentro de las horas de luz natural. 

Personal de policía, así como de las reservan de la repartición, constituidas por retirados, que se concentraron previamente en las comisarías y empleados de la Dirección de Alumbrado de la Municipalidad, recorrieron las zonas que les fueron asignadas para hacer corregir los defectos de oscurecimiento. Por su parte, oficiales del comando realizaron inspecciones por distintas zonas a fin de observar el acatamiento a las medidas dispuestas."


En el dique 3 

"Mientras tanto, en inmediaciones del dique 3, se constituyó el Comando de Defensa Antiaérea. También se reunieron regular cantidad de espectadores, especialmente autorizados. El público en general se situó en las aceras de la plaza Colón y en las de la avenida Leandro N. Alem, Eduardo Madero, Ingeniero Huergo y demás de las inmediaciones, fuera de la zona portuaria. 

Alrededor de las 20.30 hs. acudieron al lugar donde se había instalado el comando el vicepresidente de la Nación y ministro de guerra, el ministro de marina, funcionarios, así como muchos jefes y oficiales. Por altavoces se hizo un somero relato de la situación de guerra planteada." 

Comienza la alarma 

"Prevéngase", pedía el ejército al ciudadano
común
"Casi al mismo tiempo, se supo que habían iniciado su vuelo desde la base aérea naval de Punta Indio los aviones que realizarían el simulacro de ataque. Eran 6 aparatos Corsario y 5 Glenn Martin. No tardaron en recibirse en la central de alarma establecida en el edificio del Correo los avisos del servicio de vigilancia establecido, a cargo de personal de las empresas telefónicas y telegráficas, de ferrocarriles y de correos y telégrafos. De este modo fue siguiéndose la dirección y el recorrido de los supuestos atacantes, en su marcha hacia el objetivo. Al acercarse a 60 kilómetros de la capital, la central de alarma impartió la alerta a las 20.50, e inmediatamente, por medio de sirenas, campanas y pitos de fábricas se difundió la advertencia del supuesto peligro. LA PRENSA, por medio de su sirena (instalada en el viejo edificio de Av. De Mayo), dio las señales de la alarma y del cese del peligro manteniendo el necesario servicio de comunicaciones y cooperación. 

A partir de ese momento, el tránsito de peatones y de vehículos se ajustó a las disposiciones conocidas para tal emergencia, Tranvías, ómnibus y "colectivos" detuvieron su marcha. Los demás automóviles dejaron las calles llamadas de dirección y pararon en las trasversales. Las personas debieron transitar con las precauciones establecidas." 

El simulacro de ataque 

"No cesaban de recibirse, entretanto, informaciones precisas de la aproximación de la escuadrilla que simulaba el ataque. Ante la inminencia de su llegada, se aprestaron las secciones de detectores y proyectores luminosos situados en las dársenas norte y sur, así como las piezas de artillería antiaérea livianas, establecidas en inmediaciones de los diques, al este de la Casa de Gobierno y en la avenida costanera Tristán Achával Rodríguez, vinculado todo ese sistema de defensa por una red de comunicaciones. Los detectores no tardaron en situar a los aviones. Un grupo volaba sobre el río, otro sobre la ciudad y el tercero en el centro de ambas formaciones. Casi sobre el blanco, los faros que seguían automáticamente la dirección de los detectores, fueron encendidos en forma instantánea y las tres escuadrillas quedaron iluminadas por distintos haces de luz. Al mismo tiempo, las baterías abrieron el fuego simulado con munición de fogueo. En la vía pública se provocaron dos incendios para simular impactos de bombas…" 
Glenn Martin

"Mientras se apagaban los incendios con extinguidores, se convocó a una cuadrilla de reconocimiento de la Municipalidad, la cual procedió a realizar trabajas, entre ellos la construcción de un puentecillo de madera que se hizo en contados minutos. 

Los aviones volvieron momentos después, siendo nuevamente localizados y atacados por los tiros antiaéreos. Entonces se provocó el incendio de los materiales acumulados en los restos del galpón de la Aduana. Mientras llegaban los bomberos, el fuego alcanzó magnitud y la acción de la artillería siguió constantemente. El trabajo de los bomberos se prolongó desde las 21.17 hasta las 21.40, utilizándose varias líneas de mangueras, escaleras y la bomba flotante del Ministerio de Obras Públicas que extraía agua del dique. 

Al alejarse los aviones se comunicó el cese de la alarma a las 21.41. También acudieron otros servicios auxiliares de reparaciones de servicios eléctricos, de obras sanitarias y de la Asistencia Pública, pero al solo objeto de ensayar su tránsito hasta el lugar, a través de las calles a oscuras." 

Un ejercicio con munición de guerra 

"Cuando el incendio del galpón quedó dominado, se realizó un ejercicio de tiro de artillería con munición de guerra, utilizándose proyectiles luminosos, que produjeron la exacta sensación de su eficacia contra blancos aéreos hipotéticos." 

Palabras del vicepresidente y ministro de guerra 

"En esta forma terminó el programa preparado, y al retirarse, el vice presidente de la Nación y ministro de guerra revistó a los vehículos y al personal civil y de voluntarios que se alinearon en las cercanías del lugar. Al finalizar la inspección, el citado funcionario pronuncio un breve discurso para señalar su satisfacción por los resultados obtenidos y adelantar sus felicitaciones a los civiles, militares y voluntarios que habían cooperado." 

Cese del oscurecimiento 

"Casi al mismo tiempo se convino en dar por terminado el ensayo, acortando considerablemente el período del oscurecimiento. A las 22 se ordenó por la Dirección de Alumbrado de la Municipalidad el encendido de las luces de la vía pública, y 20 minutos después toda la ciudad había recobrado su aspecto habitual…" 


Una reflexión propia

Las baterías livianas de 20 mm pudieron ser eficientes con los viejos Corsair de la década de los veinte, que estaban ya obsoletos, o con los un poco más modernos Glenn Martin, que constituyeron entre 1937 y 1947 la espina dorsal de las escuadrillas de Bombardeo. Sin embargo, es difícil imaginar que esas baterías livianas pudieran hacer algo si los EE.UU dotaban al Brasil de sus fantásticos bombarderos pesados de gran altitud.

Fuente: La Prensa

Cazadores de submarinos

Bien amigos, aquí les traigo la reseña de otro de esos fantásticos libros que tienen más de 80 años, pero no por eso son menos atrapantes.

La amenaza submarina alemana que enfrentaros los británicos durante la Primera Guerra Mundial suscitó todo tipo de nuevos dispositivos destinados a su neutralización. Acorazados y cruceros comenzaron a mostrar grandes bolsas de acero a sus costados, denominados bulges, se desarrollaron las redes antisubmarinas, se perfeccionaron los destructores, se crearon las mortíferas cargas de profundidad y los convoyes. Pero, sin lugar a dudas, el más ingenioso y elaborado de estos dispositivos fueron los barcos “Q” o buques trampa. 

ENLACE DE DESCARGA AQUÍ
Estos barcos “misteriosos” como también eran conocidos, eran mercantes pequeños armados con poderosos cañones y tripulados por marinos y oficiales de la Royal Navy. No debemos confundirnos con los mercantes armados de la Segunda Guerra Mundial. Los buques “Q” de la Gran Guerra, eran verdaderos barcos señuelos. Para comenzar, eran retirados totalmente del tráfico mercante. Sus bodegas eran completamente rellenadas con maderas, ya que normalmente se dejaban torpedear por los submarinos alemanes, ya que el momento más vulnerable de estos era cuando se acercaban para interrogar a los náufragos del supuesto mercante. 
El Q Farnboroug hundiéndose

Los ingleses desarrollaron un muy detallado procedimiento para el accionar de los buques “Q”: 
La tripulación vestía harapos al mejor estilo de los marinos mercantes. Además existía un grupo de “pánico”, que al momento del ataque simulaba abandonar el barco a toda velocidad, haciendo creer al atacante que nadie quedaba a bordo. El submarino, acercándose despreocupado, eran atacado por sorpresa por los artilleros y el comandante que se ocultaban detrás de mamparos móviles. 
No solamente se utilizaron vapores. Hay un gran registro de veleros y barcos de pesca transformados en “Q” 

Cañón de 12 libras oculto a la vista en un bote
El libro del capitán Austen, que supo ganarse de Victory Cross a bordo de una de estas naves, rememora épicos combates entre estos raros navíos y los bravos submarinos del káiser. Sus páginas están plagadas de anécdotas increíbles de proezas llevadas a cabo en las condiciones más indescriptibles. 
Recomiendo su lectura. Realmente me ha resultado muy entretenido. 

Los avances técnicos de los lobos grises en la Segunda Guerra Mundial hicieron obsoletos muchas de estas medidas antisubmarinas. Por ejemplo los bulges fueron inútiles porque el torpedo explotaba debajo de la quilla. Los buques trampa, a pesar de que se comisionaron nueve, tampoco tuvieron el éxito alcanzado en la guerra de 1914.

Comandante de un Q camuflado como civil

Un buque Q descubre su poderoso cañón

Comandantes Campbell y oficial Bonner, mencionados en el libro de Austen


Fotografías: KEBLE CHATTERTON