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Afiliados al partido nazi en América

Nuevo libro de Julio B. Mutti

"Persecuciones, batallas navales, submarinos, torpedos, espías, fugas espectaculares, diplomáticos y sabotajes."


¡PUEDES COMPRARLO EN DOS VERSIONES O FORMATOS!


Hola amigos y lectores del blog. Hace ya nueve años que "U-boat Argentina" está en linea. La verdad es que cuando comencé a expresarme por acá no esperaba que fuera a crecer tanto. Recibimos miles de visitas todos los meses y muchos de los artículos aquí publicados fueron reproducidos por la prensa escrita y/o digital.

Tomando algunas de las historias publicadas hace tiempo, ampliadas y mejoradas, y agregando algunas otras muy interesantes e inéditas, nació "10 historias argentinas de la Segunda Guerra Mundial". Diez historias atrapantes e imperdibles para los amantes de la bibliografía y las narraciones que aquí solemos comentar.
Qué mejor momento para publicar este libro que en 2019, a 80 años del inicio de la Segunda Guerra Mundial. Estimo que pronto autores y editoriales se van a lanzar a publicar nuevos libros teniendo en cuenta una efemérides tan importante. 

Y así me lanzo de nuevo a la aventura que estará en todas las librerías desde la semana que viene. Este es ya mi... (tuve que pensarlo) quinto libro impreso. El que quiera repasar los anteriores puede hacer click aquí. 
Tengo que agradecer nuevamente a Olmo Ediciones. A Omar López Mato (el hombre que más sabe de historia en Argentina, juro que es cierto) y a Maria Jaeschke (una editora de primer nivel) por confiar en mi trabajo. Es genial trabajar con una editorial que ama la historia, no sé cuántas hay. Especialmente lo es para gente como yo, que ama esto profundamente, y escribe o trabaja pensando solo en contar una historia. Nada más que eso.

Tengo una lista larga de personas para agradecer: Marcia Ras, funcionarios de la Embajada de Argentina en Berlín, Laureano Clavero (prologuista), Pablo Grigera, Pablo Otero, entre otros.

Abajo dejo la portada y en breve subiré el índice.   




USS Eagle PE-56. La historia no es de plastilina



Deformar o "acomodar" la historia es algo que se hace desde tiempos inmemoriales. Los motivos pueden ser variados: políticos (especialmente), raciales, económicos, comerciales, etc. Algunos más deplorables que otros. Estoy convencido que hasta muchos lo hacen convencidos de que realizan algún aporte, cuando en realidad hacen todo lo contrario. 

En fin. Durante el presente mes de julio, diferentes medios publicaron la noticia de que un equipo de buzos estadounidenses logró dar con el casco de la buque de guerra USS Eagle PE-56, cerca de la costa este de Estados Unidos. Lo que los buzos encontraron en el lecho del océano Atlántico permitió descartar definitivamente la versión de que un accidente había acabado con el Eagle y con la vida de 49 de sus 62 tripulantes. Algo que se supo desde hace décadas, pero que la US Navy apenas reconoció en 2001.

El libro “Ultramar Sur”, publicados por aquellos años, intentó instalar la teoría de que el USS Eagle fue en realidad torpedeado por el U-530 de Otto Wermouth, un par de meses antes de que se rindiera en Mar del Plata, Argentina. El buque estadounidense fue torpedeado el 23 de abril de 1945, un par de meses antes. Los argumentos a los que se recurre para afirmar tal cosa son sorprendentes, tocando el punto culminante cuando se asevera que el U-853, el verdadero culpable del torpedeamiento, tiene, en su lecho de muerte no muy lejos de allí, todos sus torpedos intactos, o la mayoría de ellos… Una cosa que, se afirma, es comprobable por los videos submarinos de su casco hundido. Así como se lee… Dejemos para otro días teorías como transporte de joyas, tesoros y quien sabe que más.

Todos los sobrevivientes del hundimiento vieron emerger la torreta del U853 con su emblema característico, al que describieron con lujo de detalles, incluso por sus colores

El caso se está moviendo hoy en la prensa ya que está próximo a estrenarse un documental en la TV de Estados Unidos, titulado La Caza del Eagle 56" por el Canal Smithsonian.

¡Cuidado! Nadie es el dueño de la verdad. Sin embargo, la historia no es maleable a nuestro gusto. No es una bola de plastilina que toma la forma que nosotros queramos darle. Podemos conocerla o puede ser una incógnita. Pero a medida que la vamos descubriendo debemos contar las cosas como realmente fueron.




El U-853 fue el último U-boot en ser hundido en la guerra. Recomiendo ver los videos en Youtube del casco del U853, hundido cerca de Nueva Inglaterra. Las tumbas de guerra no pueden ser molestadas o profanadas. Menos sin el permiso del país de origen de los tripulantes, en este caso Alemania. El U-boot puede ser "buceado" pero no se puede ingresar en su interior, mucho menos comprobar cuantos torpedos conservaba al momento del hundimiento. Además ¿Se tiene real noción de lo peligroso que sería bucear dentro de tan reducido espacio? Tres buzos murieron en este naufragio en años recientes. Nestor Magalhaes ha estudiado y buceado al U853 más y mejor que ninguno de ellos: 

"El U853, a pesar de todo, está bien conservado. Esta situado sobre la blanca arena del fondo, en posición de navegar en cualquier momento. Llegamos a la torreta que queda perfectamente definida sobre el fondo azul del mar que nos rodea. La escotilla esta abierta, un círculo negro perfecto. Por todos lados hay restos de cabos y de redes destrozadas, un escondite perfecto para numerosos peces de colores azules y rojos. Me entró la tentación de entrar en el U853, era como si algo me llamase. Ya tenía medio cuerpo dentro del mismo. Al diablo con la prudencia, estaba entrando a través de una portal que era como viajar en el tiempo. En el interior el agua era todavía más gélida, escalofriante. Imagine a los marineros intentando salir de allí viendo como el agua hundía al sumergible" ... "Una sacudida me devolvió a la realidad. Mi pareja de buceo, César me agarra del brazo, miro mis instrumentos, es hora de salir. El indicador del aire se acerca peligrosamente a la zona roja. A esta profundidad el aire se agota rápidamente. Tengo que salir. Pero el momento es inolvidable. Es impresionante ver el periscopio de ataque en medio de un banco de peces plateados. Son perfectamente visibles dos grandes desgarros en el casco, uno de ellos situado en la zona de la sala de radio y otro en la sala de los motores diésel. Son las señales de la muerte del U853. Llevaba conmigo una pequeña placa metálica con unas palabras grabadas en reconocimiento a los marineros de la U-bootwaffe, la arma submarina alemana"



El plan del Káiser para apoderarse de Argentina y otros países de Sudamérica

Muchas veces se ha dicho que Hitler tenía intenciones de dominación sobre Argentina y Sudamérica, algo más cercano a la fantasía que a la realidad. Pero parece que varios años antes de los nazis, al Káiser le hubiera gustada hacerse con la vaquitas de los conservadores argentinos. 

Otto Richard Tannenberg era una importante teórico geopolítico, geógrafo, hombre de letras y gran militante del Pangermanismo de principios del Siglo xx. Había nacido en Múnich.


Este señor escribió un libro bastante famoso en su tiempo, es decir antes de la Gran Guerra del 14: “La más grande Alemania” (Gross-Deutschland). Otto Richard Tannenberg. Editorial Artes Gráficas “Mateu” Madrid, 1914. La edición original alemana data de 1911 (B. Volger). 

En la tapa de la edición española de antes de la guerra puede verse un gran mapa mundial con el extremo sur de Sudamérica en poder del Imperio del Káiser. 

Según Tannenberg, era vital para el gran plan de la Alemania colonizadora hacerse con territorios en la América del Sud. Los trópicos del África estaban muy lejos de satisfacer las necesidades del Reich. Para ello debían chocar con un enorme escollo, Estados Unidos y su doctrina Monroe, que permitía que potencias exóticas al continente se hicieran con territorios dentro del mismo. 

Alemania esperaba contar con un aliado inesperado: Gran Bretaña. Francia estaba ya perdiendo considerablemente la preponderancia económica y colonial que durante tantas décadas había esgrimido por detrás de los británicos. 

En noviembre de 1902, el Káiser Guillermo II hizo una visita a su par británico en Londres; llevaba solapadas intenciones. Convenció a Eduardo VII de que lo apoye en su aventura sudamericana. El punto de desembarco: Venezuela. En un principio los británicos asintieron. 

Los alemanes reclamaban a Venezuela el pago de los daños causados por la revolución a las empresas alemanas; el cumplimiento del pego de los intereses y amortizaciones atrasadas de los empréstitos alemanes y la cancelación de las deudas a distintos comerciantes e industriales alemanes. Pero en realidad lo que deseaban era poner pie en el continente. A finales de 1902 enviaron la flota, bloquearon los puertos más importantes y bombardearon los de La Guaira y Puerto Cabello. Naves inglesas participaron también en las acciones. Pero lo Ingleses no estaban dispuestos a ir a la guerra con Estados Unidos y mucho menos por los alemanes o para beneficiar intereses de Alemania, así que todos debieron llegar a un acuerdo antes de que se produzca una invasión, que era el fin que perseguía el Káiser. Argentina apoyó con fuerza a Venezuela y la oposición de los estadounidenses hacia las intenciones de la Armada Imperial. 

Káiser Guillermo II
Pero según Tannenberg, Venezuela era solo un comienzo. Las regiones más importantes y deseadas por Alemania eran las del sur del continente. Tres puntos de su plan para la expansión alemana (del 13 al 15) son reveladores en este sentido; vamos a citarlos totalmente para ver de qué manera los alemanes pensaban desmembrar a Sudamérica entre ellos mismos, Inglaterra y los Estados Unidos:
(Yo sé que es largo, pero es "imperdible")

Art. 13.--Alemania e Inglaterra se entienden respecto a sus esferas de influencia en la América del Sud. Alemania toma bajo su protección a las Repúblicas da la Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay, la tercera parte meridional de Bolivia, pertenecientes a la cuenca del Río de La Plata, y la parte meridional de Brasil; en todas estas regiones reina la cultura alemana. Inglaterra ocupa por su parte el Perú, Ecuador, el norte de Bolivia y el resto del Brasil. Estos países comprenden la cuenca del Amazonas, que es el rio más grande del mundo, así como las costas que dependen de esa cuenca en el Océano Pacifico y el Atlántico. Esta forma de repartición es motivada por el hecho de que Alemania no puede recibir en Asia y África más territorios tropicales y necesita la región no tropical aún inocupada y apta para la colonización de la América del Sud. 

Art. 14.—Alemania e Inglaterra re ponen de acuerdo para mantener, en todas las circunstancias, sus decisiones sobre la América del Sud contra las protestas eventuales de los Estados Unidos. Alemania e Inglaterra han comprometido, en la América del Sud, valores ten importantes —varias miles de millones de marcos—, que no pueden obrar de otro modo en interés de sus pueblos. Aun desde el punto de vista geográfico este reparto se justifica plenamente. La desembocadura del Amazonas y todos los puertos situados más al sud están más cerca del norte de Europa que de Nueva York. Los Estados Unidos lo saben muy bien, porque los correos de New York no son enviados directamente a Río de Janeiro, sino primero a Hamburgo y de allí al Brasil. Alemania e Inglaterra, como grandes potencias industriales que son, deben reservarse regiones que, aparte sus capitales, no han sacado aún gran partido de las conquistas de la civilización moderna, ferrocarriles, correos, telégrafos, teléfono y navegación a vapor. Pare el aprovisionamiento en producto de la industria, estos países deberán depender únicamente de Alemania e Inglaterra. La concurrencia de las Estados Unidos es evitada mediante un derecho de entrada de un ciento por ciento del valor de los objetos como se hace en la América del Norte. Alemania e Inglaterra serán las únicas autorizadas a emitir empréstitos de Estados en esos territorios. Ningún súbdito de un Estado extranjero podrá adquirir inmuebles, minas, establecimientos industriales, casas u otras propiedades. Estos Estados americanos guardan su antigua autonomía en lo que concierne a su administración interior, pero las dos Estados protectores los representan exteriormente y como compensación aseguran la protección militar de los territorios contra el extranjero. 

Art. 15.—Alemania e Inglaterra ofrecen a los Estado Unidos de América del Norte, a cambio da su consentimiento, el protectorado sobeo Méxivo, Nicaragua, Costa Rica, Honduras, El Salvador, Haití, Colombia, Venezuela y Santo Domingo. El protectorado alemán en América del Sud comprende 6.500.000 kilómetros cuadrados y 12 millones de habitantes. El protectorado inglés es considerablemente mayor: 9.720.738 kilómetros cuadrados con 24.186.000 habitantes. La parte ofrecida a los Estados Unidos es de 4.550.000 kilómetros cuadrados y 110 millones de habitantes.

SMS Vineta Armada del Káiser, participante del bombardero de Venezuela
Uno de los argumentos esgrimidos por Tannenberg para el dominio alemán en Sudamérica, que hacía referencia a que el norte de Europa estaba más cerca que Nueva York, es algo que no deja de asombrarme profundamente. 

Finalmente llegaría la guerra mundial de 1914-1918 y el pangermanismo expansionista del Kaiser quedaría hecho añicos. Ahí venía ya los nazis asomando con un pangermanismo todavía más violento y racial, pero más centrado e en el viejo continente y las heridas que quedarían abiertas luego de la capitulación de 1918 y la supuesta “puñalada por la espalda”.

Un vuelo épico sobre Berlín en llamas

¿Cuál fue el vuelo más épico de la historia? Seguramente cada uno tendrá su candidato. Yo tengo el mío, por supuesto. 

¡Reitsch medía un metro y medio y
pesaba poco más de 45 kilogramos!
El vuelo de Hanna Reitsch y el general de la Luftwaffe Ritter von Greim sobre el cerco ruso que rodeaba la capital del Reich, en abril de 1945, fue un acto de increíble destreza, arrojo y valentía. Partieron desde el aeródromo de Gatow en una avioneta Fieseler "Storch", tan endeble que su fuselaje era de lona. Sobrevolaron el lago Wansee y la zona del Grunewald al ras de las copas de los árboles; allí fue cuando estalló la tormenta sobre ellos. Antiaéreos, disparos de fusil, ametralladoras y hasta tanques con sus armas livianas eran usados para intentar derribarlos. Estaban sobrevolando las líneas soviéticas que cercaban la ciudad. Una granada estalló debajo de la cabina y destrozó un pie a von Greim. La valiente piloto de pruebas tomó el comando de la avioneta y zigzagueando entre las explosiones, contra todo pronóstico y volando entre los escombros y el humo de los incendios logró depositar la agujereada avioneta junto a la puerta de Brandenburgo. Un atónito Hans Baur fue testigo, de casualidad estaba allí cuando Reitsch cortó los gases y casi sin combustible en los tanques aterrizó sana y salva. Greim estaba desmayado por la pérdida de sangre. 

Hay miles de mitos en torno a ese legendario vuelo. No sea ingenuo, no deje convencerse por teorías sinsentido. Señor lector ¿Usted cree que Hitler salió de Berlín en una avioneta con fuselaje de lona? Además al Führer le sobraban pilotos en el búnker. En mi libro “Mito y realidad sobre la muerte de Hitler” (año 2013) hay mucho información sobre estas especulaciones. 

Mucho mejor sería invertir el tiempo en leer el fantástico libro de memorias de la capitana Hanna Reitsch. Piloto de planeadores y todo tipo de máquinas; incluso comandó una V-1 tripulada y uno de los primeros prototipos de helicóptero. 

DESCARGAR
Cuando tenía poco más de 20 años visitó la Argentina junto a una expedición de expertos en el vuelo sin motor. Hay crónicas de época sobre su visita. También visitó Brasil, dónde debió realizar un aterrizaje de emergencia en un campo de fútbol. Las anécdotas de su libro “Volar fue mi vida” son increíbles.

Años 30. Portada de El Gráfico con Hanna en su Grumau Baby. Argentina

Esvásticas por el mundo

Es común que hoy en día asociemos la cruz esvástica con los nazis. Sin embargo, es necesario señalar que se trata de un símbolo que antes de la aparición de Hitler fue utilizado por diferentes culturas y marcas comerciales. 

Gentileza Darío Fernández 
Uno de los casos más sonados, y que con mayor asiduidad es reportado a este blog, es el de los bidones de “Energina”, un combustible de la Shell. Es común hallar viejos tambores oxidados con la esvástica gravada en relieve. Y también es muy común asociar esos bidones de combustible a la aparición furtiva de submarinos alemanes en las costas sudamericanas. Pues no tienen nada que ver con alemanes o nazis. Acá un artículo de un blog amigo.

Caminando las calles de Lanús encontramos una vieja dobladora de caños en un taller de caños de escape. La antigua máquina lleva una chapa de bronce que reza ASEA: Allmänna Svenska Elektriska Aktiebolaget (Compañía Eléctrica General Sueca). Entre fines del Siglo XIX y 1933, esta importante empresa sueca adoptó la esvástica como su logo comercial. No es casualidad que en ese año los directivos lo hayan eliminado, ya que en enero Hitler llegó a la Cancillería del Reich. Es evidente que intentaron despegarse de cualquier asociación con los nazis. Algo que hasta hoy en día se sigue confundiendo. Estos suecos sabían hacer máquinas, ya que en 2019 todavía sigue funcionando. 

ASEA; placa en un taller de Lanús, provincia de Bs. As.
Además de Shell y ASEA hay más casos, anteriores a los nazis, de empresas que utilizaron comercialmente la esvástica; hubo importantes gaseosas e incluso otras naciones que adoptaron este símbolo como distintivos de algunas de sus fuerzas armadas, sin que esto tengo connotaciones relacionadas a los nazis.

Gentileza Darío Fernández