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Nazis en Villa Ballester y el norte del Gran Buenos Aires; parte I

“El inspector Luciano Goldaraz siguió al menos durante las últimas dos semanas de marzo a Fandrich, con la esperanza de que en algún momento Becker se presentara en su librería de San Martín 388 o en su casa de Villa Ballester, calle Entre Ríos 456”

El párrafo precedente es un breve fragmente de “Nazis en las sombras”. Durante la investigación que dio como fruto ese libro, quedó en evidencia que muchos nazis importantes vivieron en aquellos años en las inmediaciones de la zona norte-noroeste del Gran Buenos Aires. Karl Fandrich era un librero de la calle San Martín 388, pleno centro de la ciudad, frecuentado largamente por nazis y fascistas de todos los barrios. Además era mensajero de SD y trabajó para el legendario Siegfried Becker.

Florida (Langer), Vicente López, Martinez (Harnisch), etc. eran algunos de los otros barrios que los espías alemanes y nacionalsocialistas importantes siempre prefirieron. Y digo nazis importantes porque colonia alemana hubo en toda la periferia de la ciudad de Buenos Aires. Se calcula que para fines de la década del treinta vivían unos 45.000 alemanes en la zona, de los cuales un 44% eran ciudadanos del Reich (La imagen y las estadísticas son cita de “Misión en Berlín” del ex embajador Eduardo Labougle).





Algunas fotografías muy interesantes surgieron de los polvorientos archivos de la vieja comisión parlamentaria que investigó a los nazis en Argentina durante los comienzos de los cuarenta. Perdidas en el olvido, se destacan algunas imágenes de reuniones nacionalsocialistas llevadas a cabo en clubes barriales de Villa Ballester, adornados con enormes esvásticas y banderas argentinas. No todas pudieron ser incluidas entre las más de 40 fotografías que presente “Nazis en las sombras”, por eso me complazco en compartirlas con los lectores de “Uboat Argentina”.

En las dos fotografías que no están identificadas con la leyenda "Villa Ballester", podemos deducir que se trata del mismo sitio de reunión por la forma de la araña. 






Y hasta parece que los nazis tuvieron su propio mártir de Villa Ballester, al mejor estilo Gustloff.

Artículo periodístico de época donde se mencionan dos direcciones en la calle Independencia. Una al 600 y la otra al 500.